"Aclaraciones útiles"

octubre 18, 2011

VIII Peregrinación ecuménica de la VVeD

“Octava Peregrinación de la Verdadera Vida en Dios (VVD): “San Pedro y San Pablo: Glorificando a Dios”.

“(…)Cabe recordar que la VVD hoy por hoy se ha convertido probablemente en el movimiento cristiano ecuménico de mayor poder de convocatoria en el mundo, tanto en cantidad y calidad de peregrinos como en número de países. De ello fue una buena muestra esta última peregrinación: 800 participantes (entre clérigos –incluyendo cardenales y obispos, religiosos, y laicos)..de 17 denominaciones cristianas y mas de 60 países ! “

Una reseña muy completa de la VIII Peregrinación ecuménica de la VVeD se puede leer aquí

Un video con parte de la Peregrinación puede verse aquí o aquí

Un testimonio de una peregrina puede leerse aquí.

Reseña oficial de la Peregrinación puede leerse en inglés aqui.

diciembre 21, 2010

¿Es contrario a las disposiciones de la Iglesia pedir por la unificación de las fechas de Pascua?

“Mientras llega el deseado acuerdo de todos los cristianos de celebrar el mismo día la festividad de la Pascua, y para fomentar entre tanto esa unidad entre los cristianos de la misma región o país, se concede a los patriarcas o a las supremas autoridades locales la facultad de proceder unánimemente y de acuerdo con todos aquellos a quienes interesa celebrar la Pascua en una mismo domingo.” Orientalium Ecclesiarum, Paulo VI, 1964

“Ahora, Yo les he revelado Mis deseos. Yo les he revelado Mi Corazón. Con Mi Poder, Yo unificaré las fechas de la Pascua. No les será impuesta; Yo encontraré un medio en la Paz. Sí, con inmenso poder, Yo los sorprenderé. Hoy, Yo les he dicho qué camino tomar, y mañana los dirigiré a donde Yo he escogido. ” VVeD 27.01.92

He hablado a través de tu boca señalando lo que Mi Corazón desea más para la Unidad. No te has esforzado en vano. Te pedí que transmitieras Mis Palabras y Mi deseo: la unificación de la fiesta de Pascua, y así lo has hecho.” VVeD 28.11.1995

 “(Pregunté a Jesús cuáles deberían ser los primeros pasos que den los Católicos Romanos y los Ortodoxos para empezar a unirse).

- Yo te doy Mi Paz.
- Yo te ofrezco mi voluntad
Estate tranquila y escucha; ofréceme tu voluntad y que Mi Sagrado Corazón salte de alegría. Alegra a tu Dios, acrecienta Mi alegría, haz las delicias de este Corazón ardiente, ofréceme tu voluntad, la ofreces a tu Padre que te ha creado. Ven, Yo te responderé.

Tus hermanos 1 deberán comprender que Soy Yo, El Señor, Quien desea uniros. Tus hermanos deberán creer que Yo te utilizo como Mi tablita para poner por escrito Mis deseos.

Todos ellos deberían intentar bajar de los elevados tronos que han creado para sí mismos. Mi Iglesia primitiva era Pura, Humilde y llena de Amor. Mi Iglesia de hoy ha sido transformada hasta el punto de parecer una multitud de tronos. Todos ellos deberán descender de sus elevados asientos y seguir el nuevo mandamiento” 2 (VVeD 11.07.88 )

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No. No es contrario a las disposiciones de la Iglesia pedir por la unificación de las fechas de Pascua.

En los Lineamientos para el sínodo de los obispos orientales Benedicto XVI escribió:

“Se reafirma la urgencia del ecumenismo, superando prejuicios y desconfianzas a través del diálogo y la colaboración: a propósito de esto “contribuirá, también, la celebración de los sacramentos de la confesión, de la Eucaristía, de la unción de los enfermos en una Iglesia distinta de la propia, en los casos previstos por los ordenamientos canónicos”. “Dos signos son de particular importancia: la unificación de las fiestas cristianas (Navidad y Pascua) y la gestión común de los lugares de Tierra Santa … en el amor y en el respeto mutuo”. Síntesis del Instrumentum Laboris de la Asamblea Especial para Oriente Medio

 S. E. R. Mons. William Hanna SHOMALI, Obispo titular de Lidda, Obispo auxiliar de Jerusalén de los Latinos (JERUSALÉN)en la Asamblea especial para Oriente Medio del sínodo de los obispos dijo: 

“Anhelamos vivamente la unificación de la fiesta de Pascua con las Iglesias Ortodoxas. Esto implica también la unificación del período de cuaresma y, porqué no, también el modo de vivir la abstinencia y el ayuno. Ya que el ayuno es un valor respetado tanto en el Islam como en el judaísmo, sería deseable que los católicos de ritos orientales y los latinos unifiquen también su manera de ayunar. Esto sería una señal positiva para los cristianos e, igualmente, para los no cristianos.” 10-24 de OCTUBRE 2010

Del lado ortodoxo también se escuchó similar propuesta:

“El metropolitano de Aleppo (Siria), Mar Gregoios Yohanna Ibrahim, del Patriarcado Sirio Ortodoxo de Antioquía y de todo Oriente, también centró su intervención en el ecumenismo y presentó una nueva sugerencia al Papa: separar “la comunión de la autoridad”.

De este modo, toda la Iglesia entra en una comunión única y la unidad en la fe vuelve a convertirse en lo que era antes de la época de las divisiones, dijo el metropolitano ortodoxo.

Pidió un compromiso por parte del Sínodo para encontrar unificar la fecha de la fiesta de Pascua que los católicos viven según un calendario diferente a los de los cristianos orientales.

“Los cristianos esperan con impaciencia ver su propia unidad representada por este símbolo”. Y preguntó: “¿tomará este Sínodo venerable la decisión de unificar la fiesta de Pascua?”.

“Este puede ser el primer paso hacia la tan anhelada unidad cristiana”, añadió.

Sin embargo un sitio web crítico de la Verdadera Vida en Dios y de la misión de Vassula Ryden sugiere lo contrario:

En el 2007 la asociación de la Verdadera Vida en Dios lanzó una petición llamada “One Date” pidiendo a las Iglesias Ortodoxa y Católica de unificar la fecha de Pascua, como exigido por “Jesús” en los mensajes. Según la Sra Ryden, si se logra aquello, “Jesús” promete una era de paz (mensaje del 10 de diciembre del 2001). (Cf. nota abajo) Como lo explica un seguidor cercano de la Sra Ryden en un artículo publicado en el sitio principal de la VVD: “Si los líderes de las Iglesias se ponen de acuerdo sobre una única fecha de Pascua, todas las guerras sobre el planeta cesarán. Podremos tener paz global; todo se ajustará. Todo será mejor para todos. Esto es lo que Vassula me estaba explicando.” (“Mi charla con Vassula en la cocina el día de la San Valentín” http://www.tlig.org/en/news/2007-03-27/2035). Durante el peregrinaje del 2007 en Turquía, la Sra Ryden affirmó en una filmación video de su conferencia que: “Las guerras, dice [Jesús] en un mensaje, el terrorismo, las catástrofes naturales como el tsunami, todo ello ocurre porque la Iglesia está dividida. [Jesús] lo dijo varias veces.” (http://vimeo.com/11074886  al minuto 4:50 del video).

La autora  piensa que “en este contexto, es fácil de entender por qué algunos miembros del clero que leen los mensajes de Vassula pueden llegar a considerar legítimo cumplir gestos contrarios a las disposiciones canónicas de las Iglesias a las que pertenecen.”

En la Verdadera Vida en Dios Jesús pide varias veces que se unifiquen las fechas de Pascua.

 “Diles que el Corazón del Señor es Amor y que el Corazón de la Ley está basado en el Amor. Di a Mi gente que no quiero administradores en Mi Casa. (…) Les he enviado Mi Espíritu para que viva en sus corazones. Ésta es la razón por la que el Espíritu que vive en ustedes les mostrará que Mi Iglesia será reconstruida dentro de sus corazones y así se reconocerán uno al otro como su hermano en su corazón.

“Mi Corazón se aflige continuamente al ver en Mi Casa a aquellos que carecen de sinceridad y no trabajan en Mi Espíritu por la unificación de las fechas de la Pascua. Yo te pido que reces por ellos para que Mi Padre pueda darles un cambio de idea; así pues, una vez que sus ojos se abran, por Mi Santo Espíritu, ellos se arrepentirán y reconocerán su error que les impedía ver la Verdad.” (VVeD 27.11.1996)

Dos años antes le había contestado a una pregunta de Vassula:

-Jesucristo, ¿qué puedo hacer por Ti?
-Ámame… Deja que tu corazón sea Mi fragancia, fragancia que lleve Mi Casa a la unidad, fragancia que pueda traer Mi brote del Este para gritar: “El Amén quiere que Su Promesa sea realizada, Cristo Resucitado está a nuestras mismas puertas con tristeza en Sus Ojos… pues nosotros hemos doblado Su Agonía, Su Cruz y Su Crucifixión. El Santo está a mis puertas, Hermano 10 , como en la Aparición a Sus discípulos me dice: “La paz esté con vosotros, como el Padre Me envió a Mí así Yo os envío 11 , ve ahora y reúnete con tu Hermano y une las fechas de la Pascua, entonces os daré el don de amar y restauré vuestra vista. Yo no quiero que perezcáis en vuestra propia locura. Doble en verdad es Mi pena, doble es Mi quejido. Ve ahora y alivia Mi dolor, hermano, ve y glorifícame unificando las fechas de Pascua.” (VVeD 7.12.1994)

También le dijo:

“Vassula, ámame, y en atención al amor que tienes por Mí, Yo derribaré los imperios del mal junto con el que reina sobre ellos, y caerán como rocas. Ámame y en atención a tu amor convocaré a las Iglesias a fin de que unifiquen las fechas de la Pascua. Ámame y, en atención a ti, Yo sustituiré esta oscuridad por la luz pascual antes de lo previsto. ¡El fruto que Yo deseo de ti es el amor! Con tu amor Yo puedo conceder muchas súplicas. Por eso… deja que tus adversarios te tomen por una impostora aunque vengas de Mí. Deja que te desgarren como lobos rabiosos 2. ¿Qué importa? ” (VVeD 15.04.1994)

Como el mismo Señor le ha dicho a Vassula que los lectores de la VVeD debemos sustituir su nombre – el de Vassula-  por el nuestro, a todos nos está pidiendo que Lo amemos y roguemos por la unificación de las fechas de Pascua.

En el Diálogo entre la CDF y Vassula, ella dice:

No obstante, el mayor pecado contra la unidad es mantener separadas las fechas de Pascua. Qué bueno será cuando podamos gritar todos juntos: “Christos Anesti” a una sola voz, todos el mismo día. Todos decimos: “Hágase Tu Voluntad así en la tierra como en el cielo…” Jesucristo nos unió con su Sangre, de modo que ¿cómo se puede negar esta unidad? “Porque Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos hizo uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad, anulando en su carne la Ley de los mandamientos con sus preceptos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo Hombre Nuevo, haciendo la paz…” (Ef 2, 14-15) ¿Cómo podemos decir “no” a Dios, si Él quiere que nos unamos? ¿Podría acaso ser porque nuestros corazones se han endurecido? ¿Hemos olvidado las palabras del Santo Padre cuando dijo: “Los elementos que nos unen son mucho mayores que los que nos dividen”? De modo que deberíamos tomar esos elementos y emplearlos para allanar el camino hacia una unidad completa.”

Más información y para pedir por la unificación de las fechas de Pascua aquí

Preguntas frecuentes sobre las fechas de Pascua aqui.

 

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Nota: el Mensaje citado por la autora crítica no se refiere a la unificación de las fechas de Pascua sino a la oración de Getsemaní donde Jesús implora al Padre que sus discípulos  sean uno para que el mundo crea que el Padre lo ha enviado. Tampoco promete una era de paz sino un tiempo de paz como se ha profetizado en las apariciones de la Santísima Virgen en Fátima.

“Si las iglesias son capaces de ir más allá de los obstáculos negativos que las impiden unirse, obstáculos que, según las Escrituras, están en contra del logro de la unidad de fe, amor y adoración entre ellos, Yo seré fiel a Mi promesa de conceder un tiempo de paz en el mundo entero. Esta paz atraerá a todos los seres hacia Mi Cuerpo Místico, cumpliéndose Mis Palabras, que se os dieron a todos vosotros en Mi oración a Dios Padre, cuando imploré:

“Que sean uno en Nosotros, como Tú estás en Mí y Yo estoy en Ti, a fin de que el mundo pueda creer que fuiste Tú quien Me enviaste”. 5 Esta súplica pronunciada por Mis Labios divinos, aún hace eco desde el cielo, cada segundo.

Las Palabras que entoné significaban que toda la creación debe ser movida hacia una unidad espiritual y no una unidad mediante la firma de un tratado. Para cumplir Mis Palabras, las iglesias deben buscar primero la humildad y el amor, gracias que se pueden obtener por medio del Espíritu Santo y por un gran arrepentimiento”. ( VVeD 10 de diciembre de 2001)

Página en Facebook aquí

julio 5, 2010

“La unidad será en el corazón”.

La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. (Hechos 4, 32)
Para conseguir la unión es ante todo necesario conocerse y amarse.
 
Conocerse, porque si la obra de reunión ha fracasado tantas veces, ha sido debido en gran parte a la falta de
conocimiento entre una y otra parte. Si existen mutuos prejuicios, es necesario eliminarlos. Parece increíble que estos errores y estos equívocos subsistan y se repitan entre los hermanos separados contra la Iglesia Católica; por otra parte, por faltarles el verdadero conocimiento, también los católicos han carecido de caridad paternal. ¿Saben todos cuán preciosos, buenos y cristianos son estos fragmentos de la verdad católica? Las partes desprendidas de una roca aurífera son también auríferas” Pío XI (Discurso de 10 en 1927).
“El Espíritu Santo que habita en los creyentes, y llena y gobierna a toda la Iglesia, realiza esa admirable comunión de fieles y une a todos en Cristo tan íntimamente que es el principio de  la unidad de la Iglesia” (Unitatis Redintegratio, 2)
“El fundamento de esta nueva memoria no puede ser más que el amor recíproco o, mejor, el compromiso renovado para vivirlo. Éste es el mandamiento ante omnia (1 Pe 4,8) para la Iglesia, en Oriente como en Occidente.” (Memoria y Reconciliación La Iglesia y las culpas del pasado, 1999)
“El alma de un ecumenismo tan vital es el ecumenismo espiritual. La unidad de la Iglesia no puede ser planificada ni fabricada”. Cardenal Walter Kasper, 25 de junio de 2010.
“tenemos y necesitamos un primado en el sentido canónico, pero por encima está el primado de la caridad. Todas las disposiciones canónicas en la Iglesia sirven a este primado del amor (ágape)”. Cardenal Christoph Schönborn, 23 de septiembre de 2010
“…tocando la cuestión del primado del obispo de Roma, recordó que Joseph Ratzinger ya había afirmado en un famosa conferencia, pronunciada en Graz, en 1976, que “no podemos esperar más de la Ortodoxia de lo que se vivía en el primer milenio“, arzobispo Kurt Koch, 24 de septiembre de 2010
“Más allá de las cuestiones doctrinales (con los ortodoxos) quedan aún por dar muchos pasos del corazón. Dios tiene que trabajar todavía en nosotros. “(Benedicto XVI, “Luz del mundo”, 2010)
 El compromiso ecuménico es una gran ayuda, porque nos obliga a la verdad. No podemos contar a los protestantes cosas diferentes de las que cuentan los ortodoxos, porque seríamos completamente inverosímiles”. (Cardenal Kurt Koch en entrevista realizada por Vatican Insider)

La frase del título, “la unidad será en el corazón”, – según los críticos a los cuales contestamos en este blog, - es otra supuesta herejía en la Verdadera Vida en Dios.

 La frase- que se registra en tres mensajes ( 23.09.91; 14.10.92; 30.09.93) de los cientos que componen la obra- ha sido interpretada como que se aboga desde la VVeD por una iglesia espiritual sin estructuras y por eso  relacionada caprichosamente con herejías históricas como el montanismo o el jansenismo.

 Pero Vassula, escribiente de la VVeD,  no profetiza una unidad de los cristianos con una Iglesia sin estructuras, sino que dice que no ha sido llamada a adelantarse sobre ellas. Explica en las respuestas a la Congregación para la Doctrina de la Fé publicadas en el volumen 12 de la VVeD a pedido del prefecto de la misma, Mons. Cardenal Ratzinger:

“ Aunque el mensaje confirma la primacía de Pedro, el Obispo de Roma, reconocida en ambas tradiciones, ortodoxa y católica, no habla de cuestiones de jurisdicción. Creo que no estoy llamada a hablar sobre esta cuestión y, por tanto, me abstengo de hacerlo de todos modos.”

El llamado a la unidad desde la Verdadera Vida en Dios no obstante no expedirse sobre el primado de jurisdicción del Papa ni sobre las futuras estructuras materiales de la unidad plena y visible de la Iglesia confirma una certeza : la cátedra de Pedro. 

Mi llamada es para confirmar la importancia del Papa y defender su Cátedra ante todos aquellos que tienden a desobedecerle y rebelarse contra él, mientras que aliento la construcción y el fortalecimiento de las estructuras interiores de la unidad. Mi planteamiento primordial para la unidad es el de la unidad por medio de la espiritualidad. El mensaje es una llamada a la unidad a la vez intra nos y extra nos – una llamada a fortalecer la dinámica espiritual de la unidad a la vez dentro de cada iglesia en particular y entre todas ellas.

No sé qué aspecto tendrán las estructuras futuras de la iglesia unificada, ya que el Señor ha preferido no hablar sobre esto ni tampoco me ha favorecido dándome alguna luz acerca de ello, pero creo que llegará a través de la espiritualidad”

La confirmación de la unidad bajo Pedro es clara y no deja lugar a dudas:

“Os uniréis y no seréis sino un solo rebaño bajo un solo Pastor *. Como todos sabéis, Yo he escogido a Pedro y le he dado la Autoridad. Como todos sabéis, Yo le he dado las Llaves del Reino de los Cielos. Yo he pedido a Pedro que alimente a Mis corderos y a Mis ovejas y que los guarde. Esta Autoridad ha sido dada por Mí. Yo no he deseado que vosotros cambiéis Mi Voluntad”

Yo, El Señor, a quienes ustedes buscan, llegaré repentinamente a Mi Templo. Yo estoy a tu puerta, llamando ¿Me abrirán? Traigo Conmigo Mi Plan de Salvación. Mi Pergamino está escrito y listo para cumplirse. Debe mencionarse que he transmitido Mi Plan de Salvación de Paz y Amor para honrar la Silla de Pedro, como debiera haber sido honrada. Yo vengo a restituir a Pedro su corona de pastor. ¡Acérquense a Pedro!… ¡Acérquense a Pedro! ¡Acérquense a su Señor! ” VVeD 07.05.88

La llamada a la unidad entre los cristianos tiene – además de confirmar la importancia de la cátedra de Pedro en tiempos en que se la contesta desde adentro de la misma Iglesia Católica- , una palabra clave para caminar hacia la unidad: “reconciliación”. Dice la Virgen en el Mensaje del 23 de septiembre de 1991:

“No quiero decir que reconstruyáis un nuevo edificio, quiero decir que reconstruyáis un edificio dentro de vuestro corazón, quiero decir que derribéis los viejos ladrillos dentro de vuestro corazón, ladrillos de desunión, intolerancia, infidelidad, implacabilidad, falta de amor y reconstruyáis la Iglesia de Mi Hijo mediante la reconciliación. Necesitáis una intensa pobreza del espíritu y un exceso de riqueza en la generosidad; y mientras no entendáis que tenéis que inclinaros, no podréis uniros. ”

En el Mensaje de 1993, Jesús agrega:

“Ellos todavía no han comprendido que necesito su corazón para unirlos. Yo necesito su corazón para reconstruir dentro de él, Mi Iglesia en Una Sola. La unidad será del corazón.

El Divisor los mantiene separados y agresivos en su espíritu. Cualquiera que no trabaja sinceramente y con todo su corazón por la unidad está afligiendo seriamente a Mi Santo Espíritu.”

Las palabras de Jesús en la VVeD se refieren a la situación de los corazones de muchos bautizados. Nos dice el documento Memoria y Reconciliación preparado por la Comisión presidida por el actual Benedicto XVI :

 “Los hijos de la Iglesia deben examinar su conciencia con seriedad para ver si están activamente comprometidos en la obediencia al imperativo de la unidad y viven la «conversión interior», «porque los deseos de unidad brotan y maduran como fruto de la renovación de la mente, de la abnegación de sí mismo y de una efusión libérrima de la caridad» 76. En el período transcurrido desde la conclusión del Concilio hasta hoy la resistencia a su mensaje ciertamente ha entristecido al Espíritu de Dios (Ef 4,30). En la medida en que algunos católicos se complacen en permanecer ligados a las separaciones del pasado, sin hacer nada por remover los obstáculos que impiden la unidad, se podría hablar justamente de solidaridad en el pecado de la división (1 Cor 1,10-16). En tal contexto pueden recordarse las palabras del Decreto sobre el Ecumenismo: «Humildemente pedimos perdón a Dios y a los hermanos separados, así como nosotros perdonamos a quienes nos hayan ofendido» 77

No sólo el corazón de los católicos sino el de los ortodoxos deben ser purificados y reconciliados si nos atenemos a las palabras del Patriarca Bartolomeo I el 23 de febrero de 2010.

 Continúa Jesús explicando a través de la VVeD la importancia de la conversión como camino a la unidad:

 ”Es en vuestra conversión donde vuestro corazón Me escuchará y llevará a Mi Iglesia a ser una, unificando Mi Cuerpo. Es en el esplendor de la Verdad donde vosotros recobraréis la fragancia y haréis que todo el mundo se reconozca a sí mismo como parte de un cuerpo. Es en el compartir donde vosotros llevaréis a todo el mundo cerca unos de otros. Por esto necesitáis cambiar en vuestro corazón y florecer en conversión. Si hacéis estas cosas y limpiáis vuestro corazón de pecado, Yo a Mi vez multiplicaré Mis remedios y os curaré enteramente. Yo traeré sobre vosotros un crecimiento espiritual que llevará al resto de Mi creación a morar bajo vuestro techo.”

 No se trata de palabras nuevas que desconozcamos. Dice el directorio ecuménico:

“Quienes se identifican profundamente con Cristo deben configurarse con su oración, en especial a su oración por la unidad; quienes viven en el Espíritu deben dejarse transformar por el amor que, por la causa de la unidad, “lo soporta todo, lo cree todo, lo espera todo, lo aguanta todo”[1][44]; quienes viven en espíritu de arrepentimiento serán particularmente sensibles al pecado de las divisiones y pedirán por el perdón y la conversión. Quienes buscan la santidad serán capaces de reconocer sus frutos fuera también de los límites visibles de su Iglesia[2][45]. Serán llevados a conocer realmente a Dios como el único capaz de congregar a todos en la unidad, porque es el Padre de todos.”

 En el mismo sentido las reiteró Benedicto XVI ante una audiencia compuesta mayormente por luteranos el viernes 19 de agosto de 2005 :

 Veo con especial optimismo el hecho de que hoy se está desarrollando una especie de “red”, de conexión espiritual entre católicos y cristianos de las diversas Iglesias y comunidades eclesiales:  cada uno se compromete en la oración, en la revisión de la vida, en la purificación de la memoria, en la apertura a la caridad. El padre del ecumenismo espiritual, Paul Couturier, habló a este respecto de un “claustro invisible”, que acoge en su recinto a estas almas apasionadas de Cristo y de su Iglesia. Estoy convencido de que, si un número creciente de personas se une en su interior a la oración del Señor “para que todos sean uno” (Jn 17, 21), dicha plegaria en el nombre de Jesús no caerá en el vacío (cf. Jn 14, 13; 15, 7. 16 etc.). Con la ayuda que viene de lo alto, encontraremos soluciones practicables en las diversas cuestiones aún abiertas y, al final, el deseo de unidad será colmado cuando y como él quiera. Os invito a todos a recorrer conmigo este camino, conscientes de que estar juntos en camino es un tipo de unidad. Demos gracias a Dios por esto y pidámosle que siga guiándonos a todos.”

 En la correspondencia entre la CDF y Vassula está declara:

creo que se me ha concedido un anticipo de la gracia de esa futura unidad en varias reuniones ecuménicas.

En marzo de 2002, por ejemplo, el Señor permitió que nuestros grupos de oración se reunieran en su lugar de nacimiento, Belén. Fueron 450 personas de todas partes, sí, de más de 55 países y de 12 iglesias diferentes, a un encuentro internacional de oración por la paz y la unidad. Nos reunimos como una sola familia. Nos acompañaron 75 clérigos de las 12 iglesias diferentes, pero además otros clérigos de Tierra Santa que, al enterarse de este encuentro de oración, también se nos unieron. Este evento ecuménico fue coordinado por algunos judíos y palestinos que se habían sentido conmovidos por los escritos de “La Verdadera Vida en Dios”. Creyeron en la redención de Cristo y en su plan de salvación para nuestro tiempo y se ofrecieron voluntarios para organizar este encuentro. Cuando se sabe cómo, en nuestros días, palestinos y judíos están luchando unos contra otros, su reconciliación es un signo del poder del Espíritu Santo que reunió a esas dos naciones para trabajar para un encuentro por la paz entre cristianos divididos. Como dicen las Escrituras: “Frutos de justicia se siembran en la paz para los que procuran la paz” (St 3, 18). Esto es una lección para todos nosotros.”

No se trata ya de la unidad plena y materialmente visible de la Iglesia sino de la gracia de vivirla espiritualmente por anticipado:

Vivimos y tuvimos un anticipo de cómo será algún día la unidad entre los cristianos. Clérigos de diferentes iglesias nos dieron conferencias sobre la unidad. Sus palabras resonaban como si procedieran de una sola voz y una sola mente. Durante sus pláticas sentimos el gran deseo de ser todos uno. Vimos y observamos la sed de unidad que tienen laicos y clero. Pero percibimos al mismo tiempo las enormes heridas externas que nuestra división ha producido en el Cuerpo Místico de Cristo.”

 Sin esa sed de unidad – que es un gracia- es imposible experimentar la gravedad del pecado de división y unirse con pasión a Cristo en Su oración al Padre: “para que todos sean uno“. Y sin la gracia no es posible tampoco cooperar con Cristo para que el Padre conceda la unidad:

Recuerda: la Unidad vendrá con humildad y amor. Y ahora, deja que tu corazón atesore lo que debo decir: para adquirir la unidad necesito expiaciones…

¿De mí, Señor?

De ti y de todos los que son generosos. ¿No soy Yo tu principal Amor? ” VVeD 30.09.1993

* Hay tres mensajes donde Jesús repite la expresión “bajo Pedro” : 03.06.88 ; 16.05.1989; 24.10.1994

Leer + en El ecumenismo de Vassula.

junio 18, 2010

¿Puede Vassula recibir la comunión en iglesias católicas ?

“Ellos todavía no han comprendido que necesito su corazón para unirlos. Yo necesito su corazón para reconstruir dentro de él, Mi Iglesia en Una Sola. La unidad será del corazón.
Mira, te he comisionado para que des testimonio, no a tu propia gente, pero mucha de tu gente aún no ha comprendido por qué la Sabiduría te envió a extranjeros, tu gente cree que has cedido a los extranjeros. Ellos no se han dado cuenta de que soy Yo, el Señor, Quien unió tu corazón al de ellos. Doble es, en efecto, tu cruz, hija Mía, ya que algunos de los extranjeros te desprecian también, retándote incesantemente a que te conviertas en uno de ellos.
Al permanecer como eres estoy enseñándoles a ambos una lección sobre cómo deben unirse y lo que será la unidad. La unidad es no diferenciarse entre ustedes bajo Mi Santo Nombre, la unidad es compartir la Sagrada Comunión y creer en Mi Presencia real en la Sagrada Eucaristía.  La unidad, hija Mía, es darse unos a otros sus riquezas. ” (VVeD -13.04.1991) 

De acuerdo al canón 844 (DC de la Iglesia Católica), si el fiel pertenece a una Iglesia oriental a) Es lícito administrar los tres sacramentos: Penitencia, Eucaristía y Unción de los enfermos. b) Lo deben pedir espontáneamente. c) Deben estar bien dispuestos. (…)Por lo tanto, “es legítimo que el fiel de una iglesia oriental se confiese periódicamente, o comulgue los domingos u otras veces, en una iglesia católica, aunque exista una iglesia de su denominación en la misma ciudad”.

“Vassula Ryden tiene por costumbre recibir frecuentemente la Comunión durante la celebración de la Eucaristía en iglesias católicas. Esto ha solevado preguntas. Ella explicó sus motivos en su respuesta a las preguntas de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el 2002 , enumerando los (numerosos) casos en los cuales ella participa plenamente en la Eucaristía celebrada en iglesias católicas. Sin embargo, esto no es lo que enseñan y piden las Iglesias Ortodoxa y Católica.”

Así responde a su propia pregunta la persona que obsesionada contra Vassula colecciona artículos contra ella y los sube a la Internet. Es su opinión claro está. No es el juicio de la Iglesia Católica ya que ni ella ni nosotros estamos habilitados para responder en nombre de la Iglesia.

Para evaluar la pregunta que esa misma persona se formuló y se contestó a si misma hay que prestar atención a varios aspectos de la administración del sacramento de la eucaristía, pero uno nos parece central y que es obvio.

Vassula no entra en las iglesias católicas de incógnito con anteojos negros y comulga haciéndose pasar por católica o toma las hostias consagradas mientras los sacerdotes no la ven, sino que los celebrantes – sacerdotes y obispos- en determinadas misas católicas, le permiten compartir el sacramento, no sólo a ella sino a otros ortodoxos que están allí. Luego y en todo caso los que estarían trasgrediendo las normas vigentes serían los sacerdotes que son los únicos habilitados para decidir a quien administrar o no administrar los sacramentos. Sin  embargo no conocemos ninguna normativa o directiva de los obispos diocesanos o de la CDF que les hayan advertido en contrario a estos sacerdotes y obispos, que todos conocemos porque ellos no se esconden ni se mantienen en el anonimato. No olvidemos que en los retiros ecuménicos organizados por la VVeD siempre hay uno o varios obispos católicos y muchos de estos retiros  se realizan con la autorización del obispo local en lugares bajo su gobierno. Luego son ellos la autoridad eclesiástica y no las personas que abrimos sitios y blog en la Internet los encargados de interpretar el directorio ecuménico y adecuarlo a cada situación. Eso mismo reitera la carta de Mons. Levada:

“Por lo que respecta a eventuales encuentros ecuménicos, los fieles se han de atener a las disposiciones del Directorio ecuménico, del Código de Derecho Canónico (C. 215; c. 223, &2; c. 383, &3) y de los Ordinarios diocesanos.”

Vassula fue indagada sobre este tema por la CDF y de su respuesta no se infiere que reciba frecuentemente ni que sean numerosos los casos en que recibe el sacramento – siempre invitada por los sacerdotes celebrantes – en la Iglesia Católica. Advirtamos además que estas respuestas fueron consideras aclaraciones útiles por el prefecto Cardenal Ratzinger y son el contexto en el cual los fieles tenemos la posibilidad de leer la VVeD según lo señala la carta a los obispos del prefecto Mons. Levada.

Leamos lo que Vassula contestó en esas “aclaraciones útiles”:

La Sagrada Eucaristía y la participación eucarística.

En el Catecismo de la Iglesia Católica se dice sobre la Eucaristía, refiriéndose a San Agustín:

Ante la grandeza de este misterio [la Sagrada Eucaristía] San Agustín exclama: ‘¡Oh sacramento de piedad! ¡Oh signo de unidad! ¡Oh vínculo de caridad!’ Cuanto más dolorosamente se hacen sentir las divisiones de la Iglesia que rompen la participación común en la mesa del Señor, tanto más apremiantes son las oraciones al Señor para que lleguen los días de la unidad completa de todos los que creen en Él (CIC 1398).

El Señor nos urge a reconciliarnos y unirnos de nuevo. Como dijo recientemente un conocido cardenal católico a un sacerdote ortodoxo de Nueva York, amigo mío, que asistió a la misa de dicho cardenal en Roma, yo tengo el mismo convencimiento de que debe ser posible obtener de nuevo esa unión, alrededor de la mesa del Señor, entre católicos y ortodoxos, porque compartimos los mismos sacramentos y tenemos virtualmente la misma fe, aunque esté revestida de expresiones diferentes de fe y culto. He podido experimentar desde el amor ardiente de Nuestro Señor la profundidad de su deseo por la unión perfecta de su Cuerpo y creo que sufre un gran dolor a causa de nuestra falta de amor y comunión. Por tanto, no tengo mayor deseo que ver su Cuerpo unido de nuevo y estoy convencida de que nosotros, los cristianos, si realmente amamos a Jesucristo, debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder para trabajar por la reconciliación de los miembros separados del cuerpo de Cristo.

Mientras tanto sé que esta unión no resultará fácil sino sólo a través de un milagro de Nuestro Señor. Aunque debemos hacer todo lo que podamos para avanzar en la unidad, Él ha prometido concedernos esa unión que será obra del Espíritu Santo puesto que, como dije en una ocasión anterior, en 1992, llegará tan de repente como la caída del muro de Berlín: “La Misericordia y la Justicia están obrando tales maravillas como no han ocurrido jamás en muchas generaciones, y la Unidad llegará sobre vosotros como la Aurora y tan repentinamente como la caída del comunismo. Vendrá de Dios y vuestras naciones lo llamarán el Gran Milagro, el Día Bendito de vuestra historia” (10.01.1990).

La Iglesia de Cristo es una en el sentido de que Cristo es uno y sólo tiene un Sagrado Cuerpo. Es la gente de la iglesia la que está dividida. Si los cristianos son capaces de ir más allá de los obstáculos negativos que los separan, obstáculos que según las Escrituras están en contra del cumplimiento de la unidad de fe, amor y culto entre nosotros, el Padre escuchará la oración ya expresada por su Divino Hijo cuando dijo: ” …que todos sean uno, como Tú, Padre, en Mí y yo en Ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado” (Jn 17, 21).

Mientras espero esta gracia, sigo lo mejor que puedo los principios en el actual estado de cosas y estoy convencida de no infringir en la conciencia de los miembros de cualquier iglesia. En la pregunta se dice lo siguiente: “Sin embargo, leyendo sus obras se tiene a veces la impresión de que usted se sitúa por encima de ambas iglesias sin estar comprometida con ninguna…” No hay base en la obra escrita para tener la impresión de que me sitúo por encima de ambas iglesias. Tal como usted lo describe parece referirse más al nivel práctico.

En cuanto a la manera en que practico mi fe, soy ortodoxa y estoy plenamente comprometida con mi iglesia. Siempre que hay cerca una iglesia ortodoxa no dejo nunca de asistir a su Misa Dominical, a menos que, por supuesto, no haya ninguna, como en Dacca, Bangladesh, donde vivía. Justo antes de venir a Roma, donde ahora resido, viví once años en Suiza. Cada domingo iba a nuestra iglesia ortodoxa y el sacerdote griego de Lausanne, el P. Alexander Iossifides, es testigo de ello, así como los fieles que estaban en la iglesia y me veían con regularidad, a no ser que estuviera viajando, naturalmente.

Durante mis viajes en el extranjero, cuando se ha establecido un programa que debo seguir para dar mi testimonio, a veces -y añadiría, con muy poca frecuencia- puede ocurrir que los sacerdotes católicos o los obispos del lugar que me ha invitado a hablar, hayan programado a continuación una Santa Misa pública, en el mismo lugar donde he hablado; entonces permanezco con la gente para la Misa, como está en el programa, y recibo ahí la Sagrada Comunión.
Aquí en Roma vivo fuera del centro y bastante lejos de mi iglesia greco-ortodoxa, que está en el centro de Roma. Hay una iglesia ortodoxa eslava en Tre Fontane que solía frecuentar, pero no entiendo el idioma. Y por eso me permito de vez en cuando, puesto que estoy fuera la mitad del tiempo, recibir la Sagrada Comunión en el Santuario de Nuestra Señora del Divino Amor que está a tres kilómetros de mi casa.
 Creo que el Concilio Vaticano Segundo me permite hacer esto cuando dice, como reitera el Catecismo de la Iglesia Católica: “Una cierta comunión in sacris, por tanto, en la Eucaristía, “no solamente es posible sino que se aconseja en circunstancias oportunas y aprobándolo la autoridad eclesiástica” (CIC 1399). (…)

Por otra parte nos parece que la pregunta principal no es si Vassula puede comulgar en las Iglesias católicas según nuestra propia exégesis de los reglamentos sino reflexionar sobre el propósito de posibilitar la administración de la eucaristía entre cristianos en estos encuentros ecuménicos.

Vamos a ser breves en explicitar nuestra convicción: el propósito de permitir la “intercomunión” a los que estén bien dispuestos es para suscitar el deseo de la unidad plena en los corazones de los bautizados, unidad que necesariamente se dará en relación al Sacramento de la Eucaristía. Cuando se termina el retiro ecuménico los fieles volvemos a nuestra vida habitual donde la división persiste. Pero ya no somos los mismos ni rogamos al Padre junto a Cristo de la misma manera por la unidad. Hemos sido bendecidos con una gracia inmerecida de gustar un adelanto de la unidad plena. Sin ese deseo por la unidad plena  y visible de la Iglesia, quemando el corazón, los sacrificios que debemos hacer para que el Padre la conceda difícilmente se producirían entre personas que vivimos en este mundo como el mundo es actualmente: un desierto espiritual.

Personalmente recuerdo mi primer comunión en una Divina Liturgia en un retiro de la VVeD como un regalo especial y único ya que me fue administrada la eucaristía por un sacerdote ortodoxo, que sabía que tenía sus dudas en hacerlo, pero que su obispo presente en el retiro autorizó. Lo sentí como un regalo pero no lo aprecié en su propósito hasta un tiempo después que concurrí a una Divina Liturgia para la festividad de la Dormición de la Virgen y llegado el momento de comulgar tuve que quedarme en mi banco. Por primera vez experimenté realmente el desgarro de la división. 

En lugar de abrir un sitio crítico o escribir una nota en mi blog denunciando la situación o liderar desde una página de facebook una cruzada en contra, como parece estar de moda entre los bautizados en la Internet, ofrecí al Señor mi dolor por no poder participar de la misma comunión con mis hermanos ortodoxos en forma visible y me arrodillé e hice una comunión espiritual.

junio 16, 2010

¿Vassula está excomulgada?

“Yo allanaré tu camino, pero al mismo tiempo te tendré expuesta como una señal de rechazo, el rechazo a la Unidad. (…) Sí, tú aparecerás como la perdedora, Vassula Mía, pero ¿acaso no aparecí Yo también como el perdedor? Pareció que Yo fracasé en Mi Misión. Yo aparecí ante los ojos del mundo como el más grande perdedor. Tú eres un signo dado a ellos para suscitar preguntas que serán controversiales.” 18.01.91

-Jesús, en estos libros nos has dicho muchas cosas antes de que ocurran, para que cuando sucedan podamos creer. Nos has dicho cómo resucitarás a mi hermana Rusia, y cómo acabarás con su ateísmo. ¡ Y mira! ¡El día 14 la iglesia de San Basilio, en la Plaza Roja, abrió sus puertas para Ti! Y yo, su hermana, me apresuré a ir hasta ella aquel día, para ¡alegrarme de su fiesta! Sin embargo, lo que me llevé de ella fue una bofetada… Tu siervo y hermano mío querido, me pegó. Tu siervo no quiso bendecirme, porque dijo que yo iba a nuestros hermanos los Católicos y tomaba de sus manos la Sagrada Comunión. ¿Tengo que avergonzarme delante de Ti mi Señor? Ésta habría sido una aflicción que podía soportar, si no hubiese sido por lo que vino que fue peor. Él dijo: “Esto significa la excomunión“. Tú me habías dado un signo antes de que esto ocurriera, haciéndome sentir tu pena; justo antes, me pusiste la boca más seca que la madera, y mis labios más secos que el pergamino. ¿Cuánto tiempo estarán divididos los Cristianos? VVeD 17.10.90

Si como dicen los adversarios Vassula ha sido excomulgada de la comunión ortodoxa entonces ¿por qué el Patriarca de Alejandría Theodoros II le da la comunión durante la peregrinación de Abril de 2008?

La Iglesia Ortodoxa de Alejandría cuenta actualmente en el continente africano con alrededor de 250.000 fieles. Esta comunidad es dirigida por el Su Beatitud Papa y Patriarca de la gran ciudad de Alejandría, Libia, Pentápolis, Etiopía, todo Egipto y toda África, Padre de los Padres, Pastor de Pastores, Prelado de Prelados, el decimotercero de los Apóstoles y Magistrado de la Ecumene. Teodoro II. Es el segundo patriarcado ortodoxo en cuanto a rango de primacía. Esta comunidad cristiana fue fundada por San Marcos el Evangelista en el Siglo I.

Entre los ortodoxos hay diferencias de criterio, como las hay entre los católicos, en cuanto a las ocasiones para permitir el acceso a la  comunión de no ortodoxos y en cuanto a cual es el camino de la unidad visible y plena de la Iglesia universal. En la Iglesia ortodoxa griega Vassula tiene opositores precisamente porque el Señor le ha encomendado la dificil tarea de llamar a la reconciliación entre las Iglesias ortodoxas y con la Iglesia Catolica y a reconocer la cátedra de Pedro. Pero ninguno de los obispos ortodoxos, los  únicos que pueden hacerlo, la han excomulgado.  (ver comentario del 21 de marzo de 2011).

La CDF le preguntó:

“Usted pertenece a la Iglesia Ortodoxa y a menudo exhorta a sacerdotes y obispos de esa fe a reconocer al Papa y a hacer las paces con la Iglesia de Roma. Por ello, desafortunadamente, no es bien recibida en algunos países de su propia creencia. ¿Por qué se dedica a esta misión? (…)”

Vassula contestó: 

“No creo que hubiera tenido nunca el valor o el celo suficiente para enfrentarme a la Ortodoxia, tratando de hacerles entender la reconciliación que el Señor desea de ellos, si no hubiera experimentado la presencia de Nuestro Señor, ni tampoco hubiera sobrellevado las oposiciones, las críticas y las persecuciones que ellos me han causado. Muy al principio de la intervención de Dios me sentía totalmente confusa y temía que estaba siendo engañada; esta incertidumbre era verdaderamente la mayor cruz, puesto que antes no había oído jamás en mi vida que Dios puede efectivamente expresarse a la gente de nuestro tiempo y no tenía a nadie a quién preguntárselo. Por esta razón traté de luchar en contra, pero la experiencia no cesaba y más tarde, despacio, con tiempo, me tranquilicé y me convencí de que todo esto era sólo obra de Dios, porque empecé a ver la mano de Dios en ello. Por eso dejé de tener miedo a enfrentarme con la oposición y la crítica, y aprendí en cambio a tener total confianza en Nuestro Señor, sabiendo que, donde a mí me falte, Él siempre colmará a pesar de mi insuficiencia, y sus obras acabarán siempre gloriosas.

Abordar a los sacerdotes ortodoxos, monjes y obispos para que reconozcan al Papa y se reconcilien con sinceridad con la Iglesia de Roma no es tarea fácil, como dice Nuestro Señor en uno de los mensajes; es como tratar de nadar en contra de una poderosa corriente, pero después de haber visto cómo sufre Nuestro Señor por nuestra división no podía negarme a Su solicitud cuando me pidió llevar esta cruz; por tanto, he aceptado esta misión, aunque no sin haber pasado (y pasar aún) por muchos fuegos.

Me ha preguntado: “¿Por qué se dedica a esta misión?”. Mi respuesta es porque fui llamada por Dios, creí y Le respondí; por consiguiente, quiero hacer la voluntad de Dios. Una de las primeras palabras de Cristo fueron: “¿Qué casa es más importante, tu casa o Mi Casa?” Contesté, “Tu Casa, Señor”. Él dijo: “Reaviva Mi Casa, embellece Mi Casa y únela”.

Parte de la jerarquía greco-ortodoxa me rechaza totalmente, primero porque no creen en mí, 4 segundo porque soy una mujer y tercero porque una mujer no debería hablar. Algunos monjes sospechan de mí, diciendo que probablemente soy un caballo de Troya enviado y pagado por el Papa, o que incluso soy una uniata. Muchos no quieren oír hablar de reconciliación o ecumenismo. Consideran una herejía que rece con los católicos romanos. Esto es lo que ven como tomar posición sobre ambas iglesias sin estar comprometida con ninguna. Estoy plenamente y completamente comprometida con mi Iglesia, pero no es ni una herejía ni un pecado si vivo ecuménicamente y rezo con otros cristianos para promover la unidad. Sin embargo, la llave de la unidad, según el Señor en los escritos, es la humildad y el amor. Mucha gente de esas iglesias no tiene aún esta llave. Muchos laicos greco-ortodoxos, y también desde el simple sacerdote de la esquina hasta el monje en un remoto monasterio, llaman hoy día herética y peligrosa a la Iglesia Católica Romana; se les enseña a creer esto desde la cuna y está mal. Sin embargo, creo que a pesar de su rigidez, pueden cambiar a través de una metanoia y del poder del Espíritu Santo que les hará doblegarse, y por las oraciones de los fieles. En nuestras reuniones pedimos a Dios por este cambio de opinión.

Sin embargo, no es cuestión de que se dobleguen únicamente ellos. Todos deben doblegarse con humildad y amor. Los miembros de cada iglesia deberían estar dispuestos a morir a su ego y a su rigidez y entonces, gracias a este acto de humildad y obediencia a la verdad, la presencia de Cristo resplandecerá en ellos. Creo que por medio de este acto de humildad, los fallos pasados y presentes de las iglesias se lavarán y se alcanzará la unidad. Nunca pierdo la esperanza de acercarme a los ortodoxos y por ello sigo volviendo a ellos para darles mi testimonio. Doy mi testimonio recordándoles las palabras de Nuestro Señor: “…que todos sean uno, Como tú, Padre, en mí y yo en ti,… para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17, 21). De este modo, a pesar de los obstáculos, unos pocos grupos de oración ecuménicos se han formado en Atenas y en Rodas, con sacerdotes ortodoxos incluidos. Todos estos grupos de oración empiezan rezando el Rosario, luego otras oraciones. Sin embargo no es sólo rechazo lo que recibo de la jerarquía ortodoxa, por las razones que he mencionado más arriba, sino que Nuestro Señor me ha provisto también de un buen número de amigos clérigos greco-ortodoxos.”

Más info aquí

junio 13, 2010

Enseñar a desear a Dios: ¿zalamerías y lenguaje impropio?

“¡Qué me bese con los besos de su boca!” Cant 1, 2

“Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti”.
San Agustín.

“Según nuestro autor ( Gregorio de NIza) , este es un beso que purifica toda mancha. Por esa razón el Señor ha reprochado a Simón el leproso: “no me diste el beso(Lc 7, 45). En verdad él habría quedado limpio de la enfermedad si con su boca hubiese atraído la pureza. Sin embargo, no lo puede experimentar, porque no ama, estaba más preocupado de la excrecencia, avaricia que la enfermedad había hecho nacer en su carne y ello le impedía progresar en el deseo de Dios (13)Teología y Vida, Vol.XLVII (2006).368-374

“Nuestro Señor, encendido de amor, estrecha al alma, la junta, la aprieta y la pega a sus labios, besándola con el sagrado beso de su boca y haciéndola saborear sus amores, mejores que el vino. Entonces el alma, engolosinada con las delicias de estos favores, no solamente consiente y se presta a la unión que Dios obra, sino que con todo su poder coopera” (…)  (San Francisco de Sales, Tratado de amor con Dios, VI, 1,5)

“Oh Dios de amor, oh Dios de amor,,, Tu amor excede la medida, es demasiado,,, ¿Por qué, Señor, me amas tan tiernamente a mí, que no soy más que una indigna criatura? (…) Si, Señor: ¡estás loco de amor! Oh Amor, penetra, pasa, rompe,,,¡Basta, Dios mío, basta¡ ¡No puedo soportar este ardor! ( Santa María Magdalena de Pazzi, P. Cepari, Vita, cap. 16, Roma, 1969, Citado en el capítulo 5: Dimensión erótica de la mística esponsal, pag. 132. Padre Alberto Ibañez S.J, Unión con Dios por la oración, tomo II, Oración contemplativa. Convivencias con Cristo, 2010. Nihil Obstat e imprimatur del 2009. )

Como concluimos en el post anterior ese deseo de Dios hacia las almas y la respuesta reciproca que El trata de inculcarnos a través de Su Himno de Amor a la humanidad, la Verdadera Vida en Dios, es considerado por los acusadores críticos una zalamería, una demostración de cariño exagerada y empalagosa propias  del “romance rosa” cuando no la expresión de un deseo desordenado,  “inoportunamente sexual”. Leamos uno de los ejemplos de un crítico extractado de la obra la Verdadera Vida en Dios con el errado método ya conocido de descontextualizar un fragmento del resto del Mensaje:

“Y a propósito de zalamerías:
-«Jesús le dice: ¿Sabes tú a que punto te amo?
-Sí, lo sé, Jesús.
-Entonces, ¿Por qué rechazas Mi Beso? […] ¿No te he dicho ya que tú no me debes rehusar nada? ¿Qué me respondes?
-Que no te rehusaré nada nunca.
-Sí es así. ¿Por qué rechazas Mi Beso Vassula?, no me rehúses nunca lo que te pido. Si te pido una cosa es por Amor. ¡Permíteme besarte, permíteme que lo haga! Ven hacia Mí y siente Mi Beso, un Beso divino sobre la frente. ¿Estás lista?
-Jesús me besó en la frente, dejándome completamente… ¿Cómo podría decir? Me dejó un extraordinario sentimiento de paz en el alma. Mi respiración parecía atravesar mis pulmones e invadir enteramente mi cuerpo, dándome la impresión de ser aire puro» (19-3-87).

El fragmento citado es parte de un mensaje titulado Quiero que tu seas perfecta. Basta leerlo en su totalidad para advertir que puede ser calificado de muchas maneras menos de una zalamería entre Jesús y Vassula y menos aun pueda ser considerado que “parece inoportunamente sexual” como lo indica otro autor crítico.

“-Estoy aquí. Yo soy Jesús. Vassula, elévate hacia Mí. Quiero que tú seas perfecta 1 . Hazme feliz y sé perfecta. ¿Estás dispuesta a ser perfecta?
Yo estaba sin palabras.
-Yo quiero que tú seas perfecta, Yo te lo pido, Vassula.
-Pero, Señor, ¡ser perfecta es imposible en el estado en el que me encuentro actualmente! Ser simplemente buena ya es bastante para mí…
-Vassula, Yo te enseñaré a ser perfecta. En verdad te digo que no es imposible, pero tú debes dejar que Yo te modele. Abandónate completamente a Mí y te formaré como Yo quiero que seas.
-Jesús, ¡yo no creo poderlo ser jamás! Yo soy tan difícil de modelar. ¡Sería como querer modelar una roca!
-Vassula, oh Vassula, ¿tú no tienes confianza en Mí? Yo soy Dios y puedo modelar también las rocas, de todas las formas que Yo quiero. ¿Sabes por qué te he elegido?
-Sí, Señor.
-Pero hay otra razón: te he elegido, porque eres débil y tu debilidad Me encanta. Hija, ven a sentir Mi Corazón. Mi Corazón desea ser amado. Ven a sentir Mi Corazón con tu espíritu. Vassula, ¿estás preparada? Siénteme.
Yo estaba petrificada.
-No Me entristezcas. Ven y siénteme. Tú no Me estás sintiendo.
-No, no Te siento. No tengo el valor de hacerlo.
-¿Quieres decirme tu problema?
-Ahora es peor.
-¿Por qué?
-Mi dificultad. Me siento incómoda, me siento humillada.
-Vassula, ¿por qué? No Me entristezcas y dime cuál es tu problema.
-Me siento turbada al tocar Tu corazón. Yo me veo como una leprosa que se acerca a tocar a una persona sana. ¿Quién soy yo para acercarme a Ti?
-Cuando te sientas turbada, Yo te amo aún más. Hija, puesto que estamos unidos para toda la eternidad y tú eres Mía, Yo Me permitiré penetrar profundamente en tu corazón. Hacerte Mi esposa Me glorifica y te purifica. Nosotros estamos unidos.
-Sí, Señor, pero ¡mira a qué Te has unido!
-Te amo. Ven, apóyate en Mí ahora.
Más tarde.
-Vassula, siente Mi Corazón.
Sentí Su Corazón, caliente y palpitante por el deseo de ser amado.
-No tienes que turbarte al sentir Mi Corazón. Es tu Dios quien te pide esto, permíteme que te utilice como Yo quiero. Deja que te bese.
Me asaltó una sospecha; ¿será el demonio, que quiere hacerme caer en una de sus trampas?
-Yo soy el Señor Jesucristo. ¡No tengas miedo!
Yo estaba en guardia. A pesar de no sentir al demonio a mi alrededor, yo seguía desconfiando.
-No tengas miedo.
No podía remediarlo. Ese sentimiento de “leprosa” venía a mi mente y no conseguía moverme.
-¿Sabes cuánto te amo?
-Sí, lo sé, Jesús.
-Entonces, ¿por qué rechazas Mi Beso?
-Porque yo no soy digna de un beso Tuyo. (en el fragmento citado por el crítico ha sido suprimida esta frase con lo cual se le modifica el sentido al diálogo)
-Vassula, ¿no te he dicho que tú no debes negarme nada? ¿Y qué Me respondiste?
-Que nunca Te negaría nada.
-¡Si! Entonces, ¿por qué rechazas Mi Beso? Vassula, no Me rechaces nunca. Si Yo te pido algo es por Amor. Deja que te bese, ¡permíteme que lo haga! Ven a Mi encuentro y siente Mi Beso, un Beso Divino en tu frente, ¿estás dispuesta?
-Te amo.
Jesús, me besó en la frente, dejándome en un estado de éxtasis. ¿Cómo podré expresarlo? Me dejó un extraordinario sentimiento de paz en el alma. Mi respiración parecía atravesar mis pulmones e invadir completamente mi cuerpo, trasmitiéndome la sensación de ser aire puro. Durante los dos días siguientes me sentía ligera, transparente, como el cristal claro.

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1 Mt 5,48 ”Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto “.

¿Me pregunto si los críticos habrán leído con el corazón un Mensaje de la VVeD entero alguna vez? ¿Me pregunto si alguna vez se vieron a si mismos como son realmente ante la mirada de Dios? ¿Me pregunto si alguna vez meditaron lo que significa que Dios esté enamorado de las almas al punto de volverse uno igual a nosotros y morir torturado y desangrándose clavado a un madero?

Dejaremos que sea el propio Yavhé que les responda:

-Una sombra cruzó mis pensamientos, y estaba pensando otra vez en aquellos, mi Señor, que calumnian Tu Mensaje con furor, especialmente Tu lenguaje de amor.

- Reza por ellos, y bendice a tus perseguidores para que puedan obtener Misericordia en el día del Juicio. La carne y la sangre siempre incubarán el mal y se deleitarán en hacer el mal. Esas mismas almas no hablan de Mi dulzura ni de Mi Divinidad porque sus mentes no saben cómo distinguir Mi Divina dulzura de los deseos de su propia carne y sangre. No, ellos no ven que existe una diferencia. Cuando Yo hablo, paloma Mía, con Mis Labios que están humedecidos de gracia, santidad y dulzura, ellos no comprenden Mis palabras y no pueden descifrar Mi pureza en Mi Magnificencia. Sus corazones están tan endurecidos que les resulta imposible desentrañar la claridad y la Divinidad de Mi Corazón. Esta es la razón por la que estos corazones están eclipsados por Mi Luz, y en su cuerpo y pensamiento efímeros ellos Me acusan de que Mis Palabras son desmedidas y sentimentales. Estos son aquéllos de quienes dije: “ellos son extranjeros para Mí y no Me conocen…”

Ah, Mi delicada alma, tú has gustado Mi dulzura en Mi Divinidad y Yo he proporcionado a tu alma el sabor de Mi Magnificencia y ahora, mírate, mira la inmensidad de tu sed de Mí. Yo, Mi novia, como Novio recién desposado, te he enseñado cómo ser íntima y estar a gusto Conmigo, porque nada es oscuro en Mi compañía. Y tantos han aprendido de ti y he obtenido grandes triunfos de la gracia que te he dado. Cuando tu corazón está ligado al Mío, no hay oscuridad, sino deleite y gozo todos los días de tu vida. 25.09.1997

Efectivamente, muchos aprendimos de Vassula y dejamos que Dios nos enseñe a desearLo y amarLo aun con la plena conciencia de nuestra indignidad. No fueron los “eminentes teólogos” que la acusan de ser un instrumento del demonio, ni los apologetas de la Internet que dicen que el Dios que le habla a Vassula es el dios impersonal de la nueva era ( ¿como ser un Dios impersonal y querer besarnos en la frente?) ni los que coleccionan artículos contra ella, los que nos enseñaron sobre la locura de amor de Dios por cada uno de nosotros – miserables pecadores – y la respuesta que desea de cada alma. ¿Cómo podría un alma aspirar a unirse a Dios sin ese deseo de Dios que quema como Fuego en el corazón?

Les recomendamos a los adversarios críticos de la VVeD que en vez de difundir críticas que rayan el mal gusto como las que nos ocupan mediten la encíclica Deus Caritas Est

La fe cristina, por el contrario, ha considerado siempre al hombre como uno en cuerpo y alma, en el cual espíritu y materia se compenetran recíprocamente, adquiriendo ambos precisamente así, una nueva nobleza. Ciertamente, el eros quiere remontarnos “en éxtasis” hacia lo divino, llevarnos más allá de nosotros mismos, pero precisamente por eso necesita seguir un camino de ascesis, renuncia, purificación y recuperación (Deus Caristas est. N.5)

 y la catequesis de Benedicto XVI sobre San Buenaventura.

“Habría que dejar que las últimas palabras del Itinerarium de san Buenaventura, que responden a la pregunta sobre cómo se puede alcanzar esta comunión mística con Dios, llegaran hasta el fondo de nuestro corazón: «Si ahora anhelas saber cómo sucede esto (la comunión mística con Dios), pregunta a la gracia, no a la doctrina; al deseo, no al intelecto; al clamor de la oración, no al estudio de la letra; al esposo, no al maestro; a Dios, no al hombre; a la neblina, no a la claridad; no a la luz, sino al fuego que todo lo inflama y trasporta en Dios con las fuertes unciones y los afectos vehementes… Entremos, por tanto, en la neblina, acallemos los afanes, las pasiones y los fantasmas; pasemos con Cristo crucificado de este mundo al Padre, para decir con Felipe después de haberlo visto: esto me basta» (ib., VII, 6).”

Tenemos la esperanza teologal de que los autores críticos  recapaciten, se arrepientan y reparen toda la difamación que han derramado por toda la Internet en vez de anunciar el amor de Dios por Su criatura, que se liberen de su mojigatería y reciban la gracia de desear a Dios como El los desea a ellos y a cada uno de nosotros. No es una gracia que a último momento se pueda ir a comprar a los comerciantes de los atrios del templo.

“En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: ‘¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!’. Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: ‘Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan’. Pero las prudentes replicaron: ‘No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis’. Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: ‘¡Señor, señor, ábrenos!’. Pero él respondió: ‘En verdad os digo que no os conozco’. Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora». (Mt 25,1-13):

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junio 9, 2010

¿Enseñar a pedir la bendición de la comida es banalidad?

En la celebración de la Beata Ana María Taigi (1769- 1837)  esposa y madre, vidente y profeta del Señor.

“Mis Obras no se ven con ojos de sabio. Se las he ocultado. Doy Mi Sabiduría escondida a los humildes y a los simples niños.” VVeD-12.09.87

  Hay cierto tipo de críticas que no merecerían siquiera considerarse por lo burdas y de mal gusto. Si les dedicamos nuestro tiempo es porque al aclararlas se advertirá una vez más que en la Verdadera Vida en Dios todo es enseñanza para nuestra generación descristianizada. No obstante no deja de ser sorprendente que sitios prestigiosos las mantengan en sus archivos en línea y que apologetas católicos se refieran a sus autores como “teólogos eminentes”. 

Comencemos con el primer ejemplo de supuesta banalidad:  

 “ (…) no pienso que sea insignificante su tenor banal y a veces próximo al “romance rosa” y a la zalamería. A propósito de banalidad:

 «Improvisamente he visto, con los ojos del alma, al Señor sentado a la mesa conmigo que me miraba comer:
- ¿Está rico?
- Sí, Señor. Te agradezco, Señor» (25-5-88).”

Estamos ante una evidencia más del método errado que usan todos los críticos para leer no sólo los Mensajes sino las enseñanzas del Magisterio y la notificación de la CDF, el cual consiste en ver el árbol pero no el bosque.  Leamos el Mensaje completo.  

Esta mañana yo estaba muy ocupada, de alguna manera era difícil discernir al Señor y hablar al mismo tiempo. Más tarde, me senté en la veranda para tomar mi almuerzo. Mientras estaba comiendo, de pronto, ví interiormente, con los ojos de mi alma, que El Señor estaba sentado a la mesa, conmigo, observándome comer. Él me dijo: “¿Está bueno?” Yo Le dije: “Sí, Señor, está bueno. Gracias, Señor“. Hubo una breve pausa y luego Él me preguntó: “¿Quieres que bendiga tus alimentos?”. Yo dije: “Sí, Señor. Hazlo”. Así que, Jesús bendijo mi comida. Él permaneció conmigo hasta que terminé. Entonces le di gracias por la comida. Esto fue para mostrarme que podía pedirle que bendijera mis alimentos antes de que yo comiera.
 Bienamada, esfuérzate en pedir Mis bendiciones. Yo bendeciré tus alimentos.
 Sí, Señor. Te doy gracias por enseñarme.
 Vassula, Yo te amo. Seré tu Divino Maestro hasta el fin. ”

Tenemos que suponer que para el crítico enseñar a la gente a pedir la bendición de los alimentos es una banalidad. Pero para Dios no lo es. Personalmente comencé a pedir la bendición de Jesús antes de comer, sola o en familia, luego de leer este Mensaje en especial. Provengo de una familia que no lo hacía y formé mi propia familia sin ese hábito.  Incorporarlo diariamente no es sencillo y cada vez que tengo la tentación de dejarlo me acuerdo de este Mensaje y pido la bendición de la comida a Jesús. Lo hago aunque un  profesor de teología moral piensa que es una banalidad.  

  Otra acusación de banalidad recae sobre los episodios en que Vassula piensa en los quehaceres domésticos mientras habla con Jesús:  

  “Hay episodios en los cuales la “vidente” demuestra incluso aburrirse o que está pensando en los quehaceres domésticos mientras “Jesús” está visiblemente en su presencia:

« – ¡Jesús, creo que tengo que irme!
¿dónde?
_ ¡Abajo, para controlar el horno que está prendido!» (16-5-87).”

Volvamos a leer el tema completo:

-“Jesús, muchas personas no saben cómo acercarse a Ti. Estoy muy segura de eso.
-Pueden venir y hablarme, Yo las escucho. Puedo escuchar, durante horas, cualquier conversación. Me da tanta alegría cuando Me cuentan entre sus amigos.
-Ayer por la noche, un hombre me dijo que todas las mujeres desearían ser como Magdalena.
-”Lo”, 1 no todas.
-Bueno, entonces aquéllas que Te aman sí lo desean, probablemente.
-Soy Yo el que las quiero así.
-Jesús, creo que debemos apresurarnos.
-¿A dónde?
-Abajo, para revisar el horno.
-Ven, pues, vamos.”

El crítico parece que no ha sido jamás ama de casa. Por eso no sabe lo importante que es no dejar que la comida de toda la familia se queme porque la cocinera está conversando con Jesús. Pero Jesús, por el contrario, valora las tareas de las amas de casa y madres de familia y además quiere que nos acostumbremos a participarLe de todas nuestras tareas y actividades cotidianas ( por más banales que a los eminentes teólogos les parezcan).  El escucha, como un Amigo, todas nuestras preocupaciones cotidianas y quiere enseñarnos a que las convirtamos en oración incesante.  

   ”-Señor, Compañero y Dios de mi vida, tengo que cumplir hoy algunas tareas de casa.
  -Lo sé, sé lo mucho que tienes que hacer y lo mucho que requiere una casa del ama de casa, y Me gusta y Me alegra que hagas tu trabajo. Estoy contigo a todas horas, hija Mía, y te digo: tu trabajo 1 no es en vano”. 2.07.1994   

   Sigue el crítico:   

   «De improviso me acordé de los quehaceres de la  casa» (8-7-89); (¡durante un diálogo con “Jesús”!).  
 
Veamos la frase  que lo escandaliza tanto en un contexto más amplio  :  
 Dice Jesús  Ven, tú que estás errando todavía en este desierto y vas diciendo: 
 “He buscado a Mi Redentor, pero no lo he encontrado”.
  Encuéntrame, Mi bienamada,
en la pureza de corazón,
amándome sin interés personal.
Encuéntrame en la santidad,
en el abandono que Yo deseo de ti.
Encuéntrame observando Mis Mandamientos.
Encuéntrame sustituyendo el mal con el amor.
Encuéntrame en la sencillez de corazón.
 No peques más, deja de hacer el mal,
aprende a hacer el bien, busca la justicia,
ayuda al oprimido.  

Que este desierto y esta aridez se regocijen,
que tu tibieza se inflame en una llama ardiente.
Renuncia a tu apatía y reemplázala con el fervor.  
Haz todas estas cosas para que puedas decir:
“He buscado a mi Redentor y Lo he encontrado.
Él estaba cerca de mí todo el tiempo,
pero en mi oscuridad no pude verlo.
¡Oh, Gloria a Dios! Bendito sea nuestro Dios.
¿Cómo he podido estar tan ciega?”  
Yo luego te haré recordar que guardes
y aprecies Mis Principios
para que puedas vivir.
Gracias Señor, porque ahora vas a transformar este desierto en fuentes abundantes.   
Recuerda Mis enseñanzas. Ven, recuerda Mi Presencia en todo momento. El Amor te ama. 1
 ¿Hacemos tus quehaceres juntos?
¡Oh sí, Señor!    
Entonces, hagámoslo juntos con amor. Sé una Conmigo.   
 
1 De repente recordé mis quehaceres de casa     
 
Lo que escandaliza al crítico es que Vassula recordó los quehaceres propios de su estado, de esposa y madre,  y Jesús le ofrece hacerlos juntos de acuerdo al sentido de lo que ha estado enseñando sobre Su presencia en nuestra vida. El está atento a nuestras necesidades y obligaciones aunque nuestra oscuridad no nos permita advertirlo.  
  
Otro ejemplo citado por el crítico:

   Jesús le dice: «La hora es un rival para Mí, cuando miras el reloj   mientras que estoy en tu compañía. (Lo había ofendido porque había    mirado el reloj)» (25-5-87).  

Leamos ahora el texto más amplio. Jesús le dice a Vassula:

“Un día, Yo inflamaré completamente tu Corazón, dejando que Mi Llama lo envuelva y lo devore.
-¿Y qué me sucederá, entonces, si, sólo por una chispa, me siento así?

(Era como si Jesús sintiese placer por haberme conquistado.)
-Sí, Yo Me deleito por haber triunfado y haber conquistado tu Amor. Cuando Mi Llama envuelva tu Corazón enteramente, tú nunca más te separarás de Mí, serás Mi esposa, en el Cielo. Yo te creé para Mí.
-Pero, entonces, ¿por qué estoy yo aquí? No comprendo.
- No, tú no puedes comprender, Vassula, pero, un día, comprenderás… el tiempo se convierte en un rival para Mí, cuando miras tu reloj mientras Yo estoy contigo.
Le ofendí, porque había mirado al reloj.
-Ven, hija, toma Mi Mano y vamos. Ven, ¡tenemos tanto trabajo!
-¿Este trabajo o el otro
5 ?
-Los dos, hija, a donde quiera que vayas, Yo estoy allí. Altar, Mi Llama debería estar encendida por siempre. Aniquílate en Mí.”
5: la casa.  

 ¿Quién de nosotros, en especial, si somos amas de casa de este tiempo, no hemos mirado el reloj o pensado en nuestras obligaciones cotidianas estando en misa, o rezando? Puede que el crítico nunca haya caído en tales actitudes – debería agradecerlo y no acusarnos por no tener su elevado nivel de concentración mental –  pero los seres humanos que vivimos en el mundo si, así somos de débiles. Y Jesús con amor nos recuerda que El es más importante que el reloj, gran tirano de las personas de este tiempo, tiempo que es pasajero, ante la eternidad en que estaremos en Su compañía sin rivales.  
  
Revicemos por último otro de los ejemplos del crítico:
 
«En ese momento yo me distraje, y Jesús  se interrumpió diciéndome: “Flor, domina tu apatía”» (1-6-89 ó 3-6-89   según las ediciones);

Volvamos a leer lo anterior en el contexto original de la conversación entre Jesús y Vassula:

“-Vengan a Mí, a Mis Brazos abiertos, arrójense en Mi Abrazo y sientan este Amor que tengo por ustedes. ¡Sientan esta Misericordia que tengo para todos ustedes! Regresen a Mí y Yo los sanaré. Atesoren y graben Mis Palabras en su corazón. No dejen que Mis Palabras se las lleve el viento. Vengan y fijen sus ojos en Mí y no dejen que nadie los aparte de Mí. Dense cuenta de las Gracias que les estoy ofreciendo cuando Yo, el Señor, estoy Presente…. “Flor, vence tu apatía.”1 ( Nota: En este punto me distraje. Jesús interrumpió Su Dictado y me dijo: “Flor, vence tu apatía”. Le pedí que me ayudara. Él me respondió: “Agrádame escuchándome”. De nuevo, le pedí que me ayudara, antes de continuar bajo Su Dictado.)
¡Señor Jesús, ayúdame a salir de ella!   
Agrádame y escúchame.
-Ayúdame a escucharte Señor mío…
-Yo les pido solemnemente a todos que confiesen su culpa y que Me deseen. Mi Espíritu de Gracia se ha derramado sobre todos para sacarlos de este espíritu de letargo, que yace pesadamente sobre ustedes y para reanimarlos antes que comiencen a decaer, por tanto abran sus oídos y escúchenme. Yo sé cómo la mayor parte de ustedes están muertos ahora, aunque ustedes creen que están vivos, pero es debido a su resistencia a abandonarse enteramente a Mí.”   

La seriedad del Mensaje no merece precisamente el calificativo de banal como el crítico lo valora, por el contrario, Jesús aprovecha la debilidad de Vassula para hacer una diagnóstico de la enfermedad espiritual de este tiempo – el letargo, la apatía, la acidia-  y su remedio: el arrepentimiento y el deseo de Dios.    

Veremos en la próxima entrada que ese deseo de Dios hacia las almas y la respuesta que El trata de motivar en cada una de ellas es considerado por los acusadores críticos una zalamería propia del “romance rosa” cuando no de un mal deseo de la carne y no del espíritu.

  

  

  

 

 

 

junio 5, 2010

“Me golpearon en el rostro, me partieron la nariz, y Me torturaron”

En uno de los artículos que venimos analizando, y el cual puede ser consultado en sitios católicos prestigiosos, se puede leer la siguiente crítica contra la Verdadera Vida en Dios:

Errores contra la Revelación

Este “Jesús” herético no se preocupa por ser fiel al Evangelio que Él mismo habría revelado. Tal es la libertad con que lo adapta, llevándolo en ocasiones hasta un sentido opuesto al de la Sagrada Escritura. En un pasaje sobre la Pasión, este “Jesús” dice:

“(…) me golpearon en el rostro, me partieron la nariz, y Me torturaron” (I, 63)

Vemos aquí dos errores: en primer lugar está la innovación a la información expresada en los Evangelios. O sea hay una nueva revelación que aumenta el texto evangélico. En segundo lugar, esa ‘nueva revelación es contraria a la Sagrada Escritura. Pues en el Evangelio de San Juan, (Jo 19,36) leemos:

“(…) pues eso ocurrió para que se cumpliese la Escritura: “Ningún hueso le será quebrado”

Aquí enfrentamos otra contradicción al Evangelio. “

Pedimos perdón al Señor por la falta de respeto, de devoción, de amor, de quien  escribió esta crítica y de quienes la difunden. Nos limitaremos a citar dos  dictámenes forenses sobre el Santo Sudario, los cuales se encuentran también a disposición de quienes lo quieran leer en la Internet:

” El rostro refleja una fisionomía serena y llena de dignidad; pese a mostrar visibles muestras de tortura. Tiene los ojos cerrados, la nariz fracturada, el pómulo derecho y el labio superior hinchados por fuertes golpes ocasionados con una vara. En la frente y alrededor de la cabeza hay 30 heridas, estas fueron hechas por una corona de espinas largas y afiladas, provenientes de arbustos que florecen en el Mediterráneo.”

“En el vértice izquierdo de la naríz hay una zona excoriada y contusa, con fractura del cartílago nasal. Los labios, mentón, bigotes y barba están impregnados de sangre. Regueros de sangre salen de las narices y llegan hasta la barba. Los pómulos, están muy maltratados.

Dice el doctor Judica Cordiglia: “Precisamente allí donde confina el cartílago con el hueso nasal,… la nariz inicia una ligera desviación hacia la izquierda. Se trata, evidentemente, de un bastonazo, propinado por un palo más bien corto y redondo, de un diámetro máximo de 4 a 5 centímetros… El golpe lo descargó un sujeto que se encontraba a la derecha del agredido y empuñaba el bastón con la izquierda.” (3)

El resto de la cara tiene también excoriaciones, coágulos de sangre, hinchazones…

Dejamos constancia que esta crítica fue contestada por la misma Vassula hace muchos años ( Cf. Padre Michael O’Carroll (1993), Vassula Mediadora de la unidad de los cristianos, Apendice III, La Nariz “rota” del Señor, 290-292,) quien cita a varios expertos, entre otros a Monseñor Giulio Ricci, El Viacrucis a la luz del Santo Sudario. 

En el rostro del Sudario se puede leer que hubo una segunda caída la cual muestra una hinchazón notable en el centro de la frente y la fractura del septum nasal. Cuando el Sudario se puso en contacto con la frente, este no tocó los lados de la frente. La hinchazón en el centro proviene del contacto con la tela y dejó su huella, mientras que las zonas adyacente están desdibujadas. Según los dictámenes de los expertos, entre la unión del septum nasal y el comienzo del cartílago, se puede observar una zona cóncava que indica una fractura causada por un golpe.” ( página 25).

También cita la obra: La Sábana de Turín por Antoine Legrand (Ed. Desclée De Brouwer, páginas 128 y 129:

“Lo que es cierto es que en la base de la mejilla derecha, exactamente en la región sigomática del músculo elevador naso-labial, hay una hinchazón causada por un golpe de garrote que también fracturó el cartílago dorsal de la nariz. Ese golpe fue propinado por una mano situada a la derecha y detrás de la víctima que no podía divinar quien lo golpeaba”.

Vassula agrega dos citas de la Escritura:

“Entonces ellos comenzaron a escupirle la cara y a darle bofetadas, diciéndole: “Cristo adivina quién te pegó” ” ( Mt. 26, 67-68).

“… con golpes de vara hieren la mejilla del Juez de Israel” ( Mi 4, 14).

Es sorprendente entonces que varios sitios web católicos de prestigio mantengan el artículo crítico que afirma que Jesús al decir que le fracturaron la nariz y lo torturaron cae en  herejía contra la Revelación, sin la más mínima explicación o reflexión sobre lo que afirman.

La descripción de Jesús sobre Su Pasión en la Verdadera Vida en Dios no incrementa el texto evangélico sino que lo relaciona con la  Santa Síndone, que desde ya lo incrementa mucho más.  Hay por cierto varias revelaciones privadas  que también abundan en detalles no escriturales de la Pasión de Jesús como es el caso de la  Beata Ana Catalina Emmerick.

La pregunta que nos hacemos es sobre la razón de este encono especial con la Verdadera Vida en Dios y contra Vassula,  encono que hasta lleva a los críticos y a sus difusores a perder el don más importante para un católico que es el del santo temor de Dios.

Nota: el 5 de junio se hicieron agregados a este post.

mayo 31, 2010

Desear la unidad: ¿herejía contra el Credo de la Iglesia?

“Yo te he comprometido en este apostolado de Unidad y al hacerlo te he honrado al comprometerte a Mi Cruz, para que puedas absorber todas sus fases. ¡Abrázala con amor y recuerda Su victoria!” (VVeD – 03.03.1999 )

“El serio deber de conversión a Cristo es el camino que conduce a la Iglesia, con los tiempos que Dios dispone, a la plena unidad visible” BXVI, 23 de enero de 2011

 

 No obstante que la CDF analizó la obra la Verdadera Vida en Dios, concluyó que no hay errores doctrinales y aceptó las respuestas de Vassula acerca de la unidad y el papel del obispo de Roma, circulan por la Internet dos artículos que sostienen que la VVeD evidencia una herejía contra la unidad de la Iglesia. Para argumentarlo utilizan el método errado que ya señalamos en otras críticas, que consiste en buscar frases en la obra que permitan justificar sus propias ideas en contra de la misma. Sería ocioso dedicarles  un tiempo que podría ser mejor utilizado si no fuera que sus ideas se difunden por la Internet desde sitios católicos prestigiosos  y se las cita en los foros y blog como si fueran fruto de una catequesis magisterial.

  “Yo deseo la unidad. Yo deseo que Mi Iglesia sea Una” (I, 231).
“Mi Iglesia será unida y bendecida. Mi Iglesia será una” (II, 15).

 La primera frase en el contexto original de la Verdadera Vida en Dios es una llamada de Jesús a la unidad de  los sacerdotes por medio del Amor:

 “Los sacerdotes deben comprender que la unidad refuerza el Amor, la unidad favorece el Amor. ¿Por cuánto tiempo reinará entre ellos la discordia? El Amor es la unidad. Mi Amor los une a Mí. Mi Iglesia es débil por causa de sus discordias. Yo deseo la unidad. Yo deseo que Mi Iglesia sea una.” 20.05.87   

La segunda Jesús profetiza la realización de lo que pedimos en el Padre Nuestro:

 Vassula, Yo siempre consigo Mis objetivos. Ven y te contaré. Un día, Mi Reino de la tierra será como el del Cielo; Mi Iglesia estará unida y bendecida, pues todos Mis fieles se comprenderán. Ensalzada por Mi Mano y purificada por Mi Sangre, Mi Iglesia será Una.16.10.87 

Pero los autores críticos afirman que son contradictorias con la profesión de fe del Credo:

  Para el católico se presenta un problema grave. ¿Cómo creer en lo que “Jesús” nos dice aquí y en lo que rezamos en el Credo de los Apóstoles?: “Creo en la Iglesia, Una, Santa…”. ¿Cómo conciliar las dos afirmaciones? Evidentemente, desear la unidad implica afirmar que la Iglesia aún no es Una.

 La frase en negrita, además de ser contraria a la enseñanza ecuménica, ya nos indica que desconocen el carácter dinámico del misterio de la unidad de la Iglesia. Dice el teólogo José Ratzinger desde “El Nuevo Pueblo de Dios. Esquemas para una eclesiología”, publicada por primera vez en 1969 en alemán y reeditada en español por Herder en 2005:

En el entrecruzamiento y unión de estas dos relaciones desiguales (desde Cristo a la Iglesia y desde la Iglesia a Cristo) dentro de la relación única, que describimos con la palabra “un cuerpo”, radica el verdadero misterio de la Iglesia en el tiempo. Y en el hecho de que en esta relación se dan la mano y entrecruzan las dos relaciones opuestas, se funda también el que la Iglesia sea ya nueva alianza y no sea todavía Reino de Dios. (…) Los padres expresaron este hecho en la tríada de sombra –imagen- realidad. La Iglesia no es ya para ellos mera “sombra” como en el Antiguo Testamento, pero tampoco es aún realidad, plenitud de la promesa, sino imagen, “intermedio”, en que se da ya lo nuevo, se goza ya de lo definitivo de la unión irrevocable, pero imperan todavía la infidelidad y la apostasía permanentes, de suerte que la unión impenetrable de ambas constituye la verdadera figura de la Iglesia en este período intermedio.

 Pero sigamos leyendo a los críticos que siguen citando frases de la VVeD que les permitan probar sus ideas previas:

  “Evidentemente, desear la unidad implica afirmar que la Iglesia aún no es Una, y Vassula pone en la boca de Nuestro Señor muchísimas frases del mismo tono:

“Todas son Mis Iglesias. Son Mías. Me pertenecen todas y sólo a Mí. Yo Soy la Iglesia”.  (10.06.87)

 “Tú puedes venir a estar Conmigo, no importa cuándo ni en qué Iglesia. No hagas distinciones como los otros. Todas ellas me pertenecen” (I, 263).” 10.06.87 

 “Ellas son todas semejantes entre sí a Mis ojos. Yo jamás quise que Mi cuerpo fuese separado. Fuisteis vosotros quienes Me desmembrasteis; ¡vosotros deliberasteis sobre Mi cuerpo! Vosotros me hicisteis separado…” (II, 28). 10.06.87 

 “¡Ortodoxos! ¡Católicos! ¡Protestantes! ¡Vosotros me pertenecéis! Vosotros sois UNO ante Mis ojos. ¡Yo no hago distinción alguna!” (II, 29). (27.10.87)

Estas frases aisladas que se justifican en la unidad  (no plena pero real) de los cristianos de  las diferentes denominaciones por efecto del sacramento único del bautismo las confrontan con otras proposiciones aisladas  extractadas de documentos conciliares, encíclicas y bulas sin hacer mención ni a los contextos históricos en los cuales se enunciaron ni a la profundización teológica de los conceptos que se han producido en y desde el CVII.

 ”La fe católica afirma que
“hay sólo una Iglesia universal de los creyentes fuera de la cual nadie puede salvarse”. Papa Inocencio III, Cuarto Concilio Lateranense, 1215 A. D.
  “Nosotros declaramos, decimos, y definimos, y pronunciamos que es completamente necesario para la salvación de cada criatura humana estar sujeto al Pontificado romano”. (Papa Bonifacio VIII, Bula Unam Sanctam, 1302 D.C.

Recientemente, Su Santidad Pablo VI (1963-1978) se dirigió al mundo en los días del Concilio Vaticano II recordándonos:

“Fuera de este cuerpo, el Espíritu Santo no da vida a nadie… Aquellos que están fuera de la Iglesia no poseen al Espíritu Santo. Solo la Iglesia católica es el Cuerpo de Cristo… y si un hombre se separa del Cuerpo de Cristo, no es uno de Sus miembros, ni es alimentado por Su Espíritu”.

  Luego de citar estos párrafos con un uso retórico de las enseñanzas del Magisterio para imponer sus propias ideas hacen su propia exégesis acomodaticia de la encíclica Mystici Corporis Christi, desconociendo  el desarrollo posterior del CVII: 

 “Sobre el problema particular de la gravedad de las herejías sostenidas por Vassula, citaremos un documento del Magisterio de extrema importancia: La encíclica Sobre el Cuerpo Místico de Jesucristo, del Papa Pío XII (Mystici Corporis Christi, Pío XII, Documentos pontificios, Editorial Voces, 1950), que responde directamente lo contrario a lo afirmado por “Jesús” sobre su desmembramiento: Inicialmente el Papa va a explicar el significado “Cuerpo Místico de Jesucristo”.
 “10. Que la Iglesia es un cuerpo, nos enseñan muchos pasajes de la Sagrada Escritura. “Cristo, dice el Apóstol, es la Cabeza del Cuerpo de la Iglesia” (Col. 1, 18). Ahora, si la Iglesia es un Cuerpo, debe necesariamente ser un todo sin división, según aquella sentencia de Pablo: “Nosotros, muchos, somos un solo cuerpo en Cristo” (Rom. 12, 5). Y no sólo debe ser un todo sin división, sino también algo concreto y visible, como afirma nuestro Predecesor de feliz memoria León XIII en la encíclica Satis cognitum: “Por eso mismo que es un cuerpo, es la Iglesia visible a los ojos” (cfr. A.S.S., XXVII, p. 710).
 11. Están pues lejos de la verdad revelada los que imaginan a la Iglesia por forma, que no se puede tocar ni ver, sino que es apenas, como dicen, una cosa “pneumática” que une entre sí con vínculo invisible muchas comunidades cristianas, a pesar de estar separadas en la fe”.
  En el pasaje de arriba destacamos dos conceptos básicos que profundizaremos a continuación y que son: a) el Cuerpo debe necesariamente ser un Todo, sin división y b) la Iglesia no es una cosa “pneumática”, esto es, espiritual, que une entre sí con un vínculo invisible a muchas comunidades cristianas, aún cuando estén separadas por la fe. O sea, las diversas comunidades llamadas “cristianas”, que no participan de la misma fe de la única y verdadera Iglesia de Cristo, que es la Iglesia Católica Apostólica Romana, están fuera del Cuerpo de Jesucristo, y por lo tanto no afectan la unidad de la Iglesia. Oigamos al Papa Pío XII:
“20. Como miembros de la Iglesia se cuentan realmente sólo aquellos que recibieron el sello del Bautismo y profesan la verdadera fe, no se separan voluntariamente del organismo del cuerpo, ni fueron de él cortados por la legítima autoridad en razón de culpas gravísimas. “Todos nosotros, dice el Apóstol, fuimos bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo, judíos o gentiles, esclavos o libres” (I Cor. 12, 13). Por lo tanto, como en la verdadera sociedad de los fieles hay un solo Cuerpo, un solo Espíritu, un solo Señor, así no puede haber sino una sola fe (cfr. Efe. 4, 5), y por eso quien rechaza oír a la Iglesia, ordena el Señor sea tenido por gentil y publicano (cfr. Mateo 18,17). Por consiguiente, los que están entre sí divididos por la fe o por el gobierno, no pueden vivir en este Cuerpo único ni de su único Espíritu Divino”.
Ahora bien, ¿cuáles son los errores gravísimos que pueden justificar la separación de este cuerpo que es la Iglesia? Pío XII responde:
“Ni todos los pecados, aún graves, son en su naturaleza tales que separen al hombre del cuerpo de la Iglesia como hacen los cismas, la herejía y la apostasía”.

  Dejaremos que el teólogo José Ratzinger les vuelva a contestar desde la misma obra ya citada: 

  Problemáticas de las posiciones preconciliares

 Iglesia e Iglesias:

  /259/ Las encíclicas de Pío XII (Mystici Corporis, 1943 y Humani Generis, 1950) presentan para ello (la cuestión de lo que significa propiamente escisión de la cristiandad, unidad eclesiástica y quién o qué sea “la Iglesia”) una solución demasiado simple. Según ellas, no hay en el fondo escisión alguna. Porque quien no pertenece a la Iglesia católico romana no pertenece, reapse, en realidad, a la Iglesia. La unidad de la Iglesia consiste en su unidad bajo el Papa; no puede, consiguientemente, perderse, porque quien está fuera de ella, está por lo mismo fuera de la Iglesia, la cual permanece así siempre indivisa, siempre una y sin escisión. Así, desde este horizonte, no puede en el fondo hablarse en absoluto de una escisión de la Iglesia.  A decir verdad, esta solución no se mantiene luego consecuentemente, en cuanto que se reconoce a los cristianos no católico- romanos el bautismo válido y, por lo tanto, el ser cristianos. Comoquiera que no puede darse, cabalmente según la concepción católica, un ser de cristiano ineclesial y, por otra parte, es indiscutible la existencia de cristianos fuera de la Iglesia católico romana, debe concederse alguna forma de escisión de la Iglesia, forma que teológicamente queda, sin embargo perdida entre nieblas. Falla así el intento de descartar el problema ecuménico como problema, y el remedio intentado se demuestra inviable. /260/

 La respuesta del Concilio

 /262/ La lengua oficial de la Iglesia no ha cesado nunca de llamar ecclesiae, sin perjuicio de su separación, a las iglesias orientales separadas. He aquí un hecho nunca incorporado a la teología sistemática, pero que por eso debe tenerse por tanto más importante. Junto al singular, expresión de la fe en la Iglesia única, se dio siempre, aún en tiempos que no se reflexionó objetivamente sobre ello, y hasta en los textos de Pío XII, un plural que rompía ese singular y deshacía insensiblemente una identificación sin reservas entre Iglesia católica y cuerpo de Cristo.

 /263/ El concilio pudo enlazar con estos datos  y lo hizo sobre todo mediante dos declaraciones. 1° Renunció al est de una identificación completa (Corpus Christi este ecclesia Romana Catholica), lo cual, como hemos demostrado, repugna precisamente a los datos fundamentales de la tradición católica. Por esta razón, en lugar del est se puso el más amplio subsistit (haec ecclesia… subsistit in ecclesia católica). (…) 2 ° El concilio recogió de forma consciente lo que hasta entonces no había sido objeto de reflexión y habló expresamente de ecclesiae y comuniones  o de communitates eclesiales. Con ello se hacía mención expresa, por decirlo así, del doble desnivel que suprime el est e impone el subsistit. Con esta apertura no queda desde luego suprimida la pretensión específica de la Iglesia Católica romana, pero se pone de relieve un déficit por ambos lados, un deber por ambos lados. De una parte, se pone así en claro que la Iglesia Católica muestra, al haberse hecho romana  en un sentido muy específico, un déficit respecto de un plural que debería  darse en ella. Pero se mantiene simultáneamente la idea de que las ecclesiae que están fuera de ella tienen por su parte un déficit de singular, de suerte que por ambos lados se da un deber  hacia algo que no está dado. (…) Partiendo de ahí pienso que resulta claro que la renuncia a hablar de retorno no es meramente una cuestión de vocabulario, sino la expresión de una nueva visión objetiva de la duplicidad del problema. “

No es posible aquí citar en su amplitud la evolución histórica del concepto de Cuerpo de Cristo tal cual lo desarrolla el teólogo José Ratzinger.  Pero lo citado es suficiente para darnos cuenta que afirmar que se desea la unidad de la Iglesia no es una herejía contra el credo.

 Los autores críticos pretendan imponer con aire magisterial sus propias ideas contrarias al genuino ecumenismo que camina hacia la unidad plena y visible de la Iglesia guiado por el Espíritu Santo.  Y sus argumentos difieren de lo que enseñó Juan Pablo II y enseña Benedicto XVI. Dejamos nota de que estos críticos no son abiertamente antiecuménicos ni rechazan el Concilio Vaticano II como los seguidores de Monseñor Lefrevre, la Fraternidad Sacerdotal San Pío XI, u otros grupos separados como los denominados sedevacantistas, sino que por el contrario declaman seguir los lineamientos del CVII y las enseñanzas de los últimos Papas.

 La experiencia de siete años en los foros conversando, debatiendo y sufriendo sus censuras  nos permiten sugerir que se trata del tipo de personas a las cuales alude la encuesta del 2004 del Consejo Pontificio para la Promoción de la  Unidad de los Cristianos :

“Algunas respuestas han puesto de relieve la falta de motivación y de entusiasmo que deriva, en ciertos casos, de la sospecha de que el ecumenismo debilita la misión evangelizadora de la Iglesia. Algunos católicos consideran que el ecumenismo pone en peligro su fe y equivale a admitir una insuficiencia de la Iglesia católica, algo que no están dispuestos a aceptar. En algunas regiones donde la Iglesia católica tiene una amplia mayoría, el escaso número de cristianos pertenecientes a las demás Iglesias suele aducirse como justificación para la falta de iniciativas ecuménicas.
En otros lugares, a menudo, las comunidades evangélicas y pentecostales más recientes no suelen ser consideradas como genuinamente eclesiales, y el uso indiscriminado del término “secta” sigue provocando problemas en todos los continentes. Las comunidades eclesiales (baptistas, evangélicos, pentecostales) con las que la Iglesia católica mantiene un diálogo teológico y relaciones internacionales, que en algunos casos se llevan a cabo desde hace decenios, suelen incluirse en la lista de las sectas.”

La situación en Internet es peor aún que la descripta por la encuesta, ya que en los foros católicos se abusa de la denominación ”protestante” para referirse a  los bautizados católicos que han abandonado la Iglesia católica y participan de alguna de las comunidades pentecostales y evangélicas. Comunidades a las cuales se las considera sectas.  Aunque la llamada a la unidad de Verdadera Vida en Dios es especialmente dirigida a  católicos, ortodoxos, y bautizados de las iglesias y comunidades eclesiales de la Reforma (ya  que cuando habla de protestantes se refiere a anglicanos y luteranos),  lo cierto que la acción de la ya desaparecida  fundación SPES – reemplazada luego por la RIES- , de colocar el nombre (sic) de Vassula en una lista de sectas en su sitio web contribuyó a  generar aún más confusión en la Internet de habla hispánica. Aunque SPES cerró hace unos años este sitio, hasta el presente, la mayoría de los sitios web  en español sigue manteniendo los artículos críticos contra Vassula - algunos escritos antes de que finalizara el diálogo entre ella y la CDF  -  en el sector sectas. Sólo uno o dos incluyeron en sus archivos junto a los artículos críticos las preguntas y respuestas entre la CDF y Vassula. La actitud general es desconocer este diálogo publicado expresamente a pedido del cardenal Ratzinger  como si fuera ajeno al proceso de esclarecimiento que inició la CDF.

 Versión reeditada y aumentada el 1 y el 3 de junio de 2010.

mayo 25, 2010

No es un lenguaje impropio usar el término “worship” para referirse al culto que los teólogos llaman de hiperdulia.

¡Porque el Reino de Dios no es cuestión de palabras sino de poder! I Corintios. 4, 20

 “Solemnemente te digo: instruiré al indigno, y a los que llamáis estúpidos y despreciables, los elevaré e instruiré con Mi Conocimiento, haciéndolos discípulos devotos de la Verdad, para avergonzar a los que apartan Mi Reino de ellos. Jesús en la VVeD 18.09.90

 Continuamos tratando las críticas del artículo, especialmente escrito para difundirse en la Internet,  que circula bajo el título:  ”Vassula Ryden, las razones de la Iglesia”. Como evidenciamos en la entrada anterior las razones son las del autor y no las de la Iglesia.

 Bajo el subtítulo “El caso más compremetedor y grave de los mensajes modificados” se mencionan dos modificaciones de los originales manuscritos. El primero de ellos fue tratado en una entrada anterior. El segundo es la substitución de la palabra “worship” por “venerate”, en relación al culto que le debemos a la Santa Virgen,  en el manuscrito del 10 de octubre de 1987. Vassula tiene dos cuadernos, uno que utiliza de borrador, y otro donde vuelve a escribir con las dos caligrafías, la suya personal y la hierática, lo que le dicta el Señor. En el primero la palabra “worship” esta tachada y substituida con la letra de Vassula por “venerate”. En el segundo cuaderno, se lee “venerate” con la letra de la escritura hierática. El comentario del autor crítico es:

 “Efectivamente, no se adora a la Virgen, sino que se la venera: se trata de una corrección teológicamente obligatoria, como la que atañe al Papa…En consecuencia nos preguntamos.

 ¿Habrá sido la segunda Persona de la Santísima Trinidad que habrá usado un lenguaje tan impropio o hasta incluso equivocado?”

 Nosotros nos preguntamos: ¿la Segunda Persona de la Santísima Trinidad tiene que expresarse con el lenguaje preciso de un teólogo?

 La respuesta que nos damos es que si,  siempre y cuando su instrumento sea un teólogo, pero no si su instrumento es una persona elegida especialmente por ser un “lienzo en blanco” y a la cual se la está enseñando para ser un “libro en voz alta“.

 Asumiendo que Vassula no es teóloga y que en la fecha del Mensaje, 10 de octubre de 1987,  no hacía dos años que había comenzado a escribir para Dios, leamos ahora la siguiente explicación sobre el uso del término worship en una enciclopedia popular al alcance de cualquier persona que frecuenta la Internet:

According to Mark Miravelle, the English word “worship” is equivocal, in that it has been used in Catholic writing, at any rate, to denote both adoration/latria and veneration/dulia, and in some cases even to as a synonym for veneration as distinct from adoration.” (Nuestra traducción: Según Mark Miravelle, la palabra inglesa “worship” es equívoca, ya que ha sido usado en la escritura católica, en un caso, para denotar tanto la adoración / latría y veneración/ dulía , y en otros casos aún como un sinónimo de veneración diferente de adoración.)

 Comprobamos entonces que no es un lenguaje impropio ni equivocado usar el término worship para referirse al culto que los teólogos llaman de hiperdulia.

Por otra parte el uso de dos términos diferentes para referirse al culto debido a Dios y al de la Virgen es un hecho histórico. Los Padres de la Iglesia no tenían más que una palabra para referirse a ambos cultos, sin que por ello no practicaran la diferencia de culto.

 Para el año 869-870 no había una terminología clara o neta para designar el culto reservado a la Virgen y a los santos (alguna distinción había establecido el II concilio de Nicea, pero no se había comprendido bien, por contar con una mala traducción, a la que se sumaban rivalidades entre los dos imperios romanos de oriente y occidente); por eso es que el verbo “venerar” no figura. Venerar en griego se decía también “proskyneo”, como ha señalado el diccionario de Montanari.

 Pero el critico de Vassula va más allá:

 “Además, el lector habrá notado que las correcciones y los añadidos han sido efectuados con la escritura que los simpatizantes de la protagonista llaman “hierática” o sea santa o divina; en otras palabras, Dios se habría corregido con su misma escritura…”

 Antes de que se publicaran como si fuera una gran novedad  las fotocopias de los Mensajes donde se observan modificaciones y aún antes que el Padre Philip Pavic O.F.M en 1994 informara de estas correcciones como si hubiesen sido algo oculto, Vassula había declarado que tenía dos cuadernos ( Cf. Entrevista del Padre Laurentin, 1989) . Uno donde escribe los Mensajes que le dicta el Señor para ser públicos y también los mensajes personales, y otro donde escribe otra vez con la misma letra hierática sólo los Mensajes públicos que constituyen la Verdadera Vida en Dios. Situación que además de estar publicada era conocida y aprobada por sus directores y consejeros espirituales. En este caso la palabra worship, según un sitio crítico, fue substituida por venerate por consejo del Padre James Fannan

 Asumiendo que como católicos  estamos obligados a suponer que no hay nada avieso en tal situación y con la seguridad que nos otorga que la CDF no la indagó sobre ello como se comprueba leyendo la correspondencia, retomamos la pregunta del autor crítico: ¿Dios se corrige a si mismo? En este caso particular, ¿no será más bien que Jesús acepta la substitución que el consejero espiritual de Vassula ha recomendado para que precisamente no se dieran estas discusiones por palabras? ( 2 Tim 2,14). 

Decimos que Jesús acepta la substitución del término “Worship” por el de “venerate” .  El haber utilizado la palabra “worship” (que según el contexto puede significar tanto culto de dulia como de latría) no es impropio porque en verdad la palabra “venerate”( venerar)  tampoco es la que da cuenta de la especial veneración y honra que le debemos a la Virgen ni de la que le ofreceremos en la eternidad. El Reino de Cristo se manifestará plenamente al final de los tiempos, después de que todos los enemigos, y por último la muerte, sean sometidos (cf. 1 Co 15, 25-26). Entonces el Hijo entregará el Reino al Padre y finalmente Dios será ‘todo en todos’ (1 Co 15, 28). Pero no lo será en todos en la misma medida. Luego en la Reina del Cielo, la “repleta de Dios”  lo será más que en ningún otro. Y ante Ella, el Trono y Sagrario de Dios, lo que haremos es adorar a Dios más que en ninguna otra criatura divinizada. Dice el Servicio de Visperas Mayores de la Festividad de la Dormición y Tránsito de  la Soberana Madre de Dios y Siempre Virgen María, de la Iglesia Ortodoxa Griega:

Elevad, pues, las puertas y recibid a la Madre de la Luz sin ocaso. Pues por Ella, había llegado la Salvación a toda la humanidad; y Ella es a Quien no se puede mirar, y tampoco podemos ofrecerle la debida veneración. Porque lo que La distingue es Su Excelencia, que supera toda razón.”

 Pero el autor crítico prefirió pensar en una intención fraudulenta  de Vassula además de  suponer que la diferencia de culto que le debemos a Dios y a la Virgen reside en el uso de dos palabras diferente y no en la actitud interior del alma al dirigirse a Dios o a la Virgen, lo cual es sorprendente en un texto escrito por un teólogo católico.

 Su manera de pensar me recuerda a los bautizados católicos que se apartaron de la Iglesia y andan por los foros, Biblia en mano, fijándose si los católicos que practicamos la fe de la Iglesia  nos arrodillamos frente a una imagen de la Virgen para inferir de esa apariencia el tipo de culto que se da a la misma y acusarnos de idolatría. Justamente a este tema se refiere el Mensaje del 10 de octubre de 1987.  

“Oh, Jesús, nunca había sabido que los Cristianos no creen, es decir, no veneran a la Virgen María. Nunca había sabido lo que sentían por Ella. Nunca supe que había una tremenda diferencia entre Cristianos. No sabía que era tan grave.

“¡Oh, Vassula, es peor de lo que piensas!

Oh, Jesús, ¿por qué es tan grave?

Porque, Vassula, Mi Cuerpo ha sido desgarrado en Pedazos. ¡Yo quiero Mi Cuerpo unido!

¿Venerarían* (worship), entonces, a Nuestra Madre Bendita si estuvieran unidos?

Hija, lo harán.

¿Debo entender que “lo harán” significa que así será?

Los inclinaré, doblaré sus rodillas y ellos venerarán* (worship) y honrarán a Mi Madre. ”

 Mensaje que es la continuación del anterior:

“ ¿Jesús?

Yo Soy.

Jesús, deseo reparar por cada ofensa dicha contra nuestra Madre Bendita. No puedo soportar oír ofensas dichas por tus criaturas contra Ella, especialmente por Tus ministros. Preferiría antes ver rodar mi cabeza por defenderla.

Vassula, te dejaré comprender cómo sufre el Amor oyendo esas ofensas.

Vassula, haz saber que Yo, el Señor, honro a Mi Madre. Haz saber a aquellos que la ofenden, que Ella es la Reina del Cielo y que sobre Su Cabeza, Yo, el Señor, he colocado una corona, una corona de doce estrellas. Ella reina, bienamada, y esto está escrito en Mi Palabra. Honro a Mi Madre y como Yo la honro, ustedes deben honrarla también.

Yo te amo. Ambos, Mi Madre y Yo, te bendecimos.

Señor, el pastor la negó como nuestra Santa Madre y negó que debamos venerarla. Cuando yo le dije que Tú lo dijiste desde la Cruz, me contestó que Tú solamente Te referías a Juan, y que en ninguna parte de la Biblia está escrito que Ella es también nuestra Madre y que nosotros somos Sus hijos.

Pero, de nuevo, te digo, hija, que Mi Madre es su Madre también. Ustedes son Sus hijos; eso está escrito en Mi Palabra y te lo estoy diciendo de nuevo para aquellos que no lo saben, la Escritura dice.

¿Dónde, Señor?

En el libro del Apocalipsis, cuando Satanás fracasó en su persecución contra Mi Madre, Él se enfureció con Ella y se fue a hacer la guerra contra el resto de Sus hijos, esto es, todos los que obedecen los Mandamientos y dan testimonio de Mí.

Como vemos, las razones del autor crítico de Vassula son la evidencia de que se sigue optando por colar el mosquito.

  “… los puntos oscuros de un texto han de ser explicados de otro modo por textos más claros… búsquese la intención del escritor, no por una frase en particular, sino por todo el contexto de la obra; la benevolencia debe ir unida a la severidad; el juicio sobre opiniones con las que uno no está de acuerdo debe hacerse no sobre la base de las propias opiniones sino de acuerdo con la probabilidad de la doctrina”. (Benedicto XIV; Constitución de introducción al Índice).

* Observese que en el manuscrito del cuaderno borrador se usa  worship dos veces, término que en inglés y según el contexto puede significar tanto hiperdulia o dulia como latria pero que también se usa en otras partes del texto la palabra venerate. Cualquier persona con un poco de sentido común y buena fe asume que en ambos casos el sentido es el mismo.

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