"Aclaraciones útiles"

mayo 3, 2010

Padre Jesús

 

El consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fé pregunta  a Vassula : “en sus primeros escritos, como se observa en la “Notificazione“, había cierta confusión de terminología respecto a las Personas de la Santísima Trinidad. Estamos seguros de que usted suscribe la enseñanza de su Iglesia. ¿Cree que puede ayudarnos a esclarecer esas expresiones? Cuando se tratan materias de fe, ¿no sería útil seguir la terminología oficial de los catecismos clásicos para evitar la confusión en la mente de los lectores de “La Verdadera Vida en Dios”?

Esta es la única pregunta de la CDF sobre expresiones ambiguas encontradas en la Verdadera Vida en Dios que remite explícitamente a la notificación de 1995.

La respuesta de Vassula es extensa y sólo trataremos en esta entrada una parte. 

“No sé exactamente a qué partes de los primeros escritos se refiere la pregunta, pero puedo imaginarme que se trata de haber llamado a Cristo, “Padre”. Cristo es el Hijo del Padre. En estos aspectos de la revelación, los escritos no se refieren de manera ontológica o doctrinal a la persona de Cristo. Más bien es un lenguaje afectuoso y paternal, el mismo lenguaje que Jesús usaba con sus discípulos: “Hijos míos… ” (Jn 13, 33). Ya Isaías describía al Mesías como “Maravilla de Consejero, Dios Fuerte, Siempre Padre, Príncipe de Paz” (Is 9,5).

Desde el principio nunca confundí al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. La presencia (actitud) de Cristo conmigo era de afecto paternal. Cuando en un pasaje llamé a Jesús, “Padre”, fue debido a la manera paternal con que me hablaba. Era como esas veces en que los padres están explicando y enseñando ciertas cosas a sus hijos, con paciencia y amor, para su crecimiento y desarrollo. He aquí un ejemplo de las palabras de Jesús: “Crece en espíritu, Vassula, crece, porque tu tarea es comunicar todos los mensajes dados por Mí y por Mi Padre. La Sabiduría te instruirá”. Yo entonces contesté: “¡Sí, Padre!” Jesús replicó: “¡Qué hermoso oírte llamarme ‘Padre’! Anhelaba oír de tus labios esta palabra: ‘Padre'” (16.02.1987). En la Letanía del Santísimo Nombre de Jesús se Le llama: “Padre del mundo venidero”. La secuencia de la Misa de Pentecostés nombra al Espíritu Santo, “Padre de los pobres”. He escogido a S. Simeón, un teólogo y santo muy querido e importante en mi tradición ortodoxa, para darle algunas semejanzas más. Esto es lo que dice: ” Para los que han sido destetados, Él (Cristo) desempeña el papel de un Padre amoroso que vigila el crecimiento y desarrollo de Sus hijos” (Oraciones Éticas Teológicas 4, 269-270).”

No podemos dejar de agregar que en España y algunos países de América Latina hay “ muy venerables” cofradías, algunas penitenciales, que ostentan en sus designaciones la expresión Padre Jesús, como en la siguientes: “Nuestro Padre Jesús Nazareno”, “Nuestro Padre Jesús Preso”, “Nuestro Padre Jesús de la flagelación”, “Nuestro Padre Jesús atado a la columna”, “Nuestro Padre Jesús  de la oración en el huerto”, “Nuestro Padre Jesús de la caída”, “Nuestro padre Jesús de las tres caídas”, “Nuestro Padre Jesús resucitado”, “Nuestro Padre Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén y Nuestra Sra. De la Victoria”, etc. Algunas se remontan a los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, y otras a la década de los años 60 del siglo pasado. Una de ellas cuenta con indulgencias plenarias a perpetuidad otorgada por una bula de S.S. el Papa Pío VI.

Y agregamos este párrafo del Padre René Laurentin

Los ataques más graves son los que se refieren a la Trinidad. Al leerlos, he quedado, impresionado. ¿Habré leído yo mal a Vassula?, me decía. Las ambigüedades que se dan en todo texto profético, poético o místico, incluso bíblico, ¿habrán llegado a ser errores concretos? He tenido que perder mucho tiempo en encontrar las frases denunciadas. Resultan muy distintas en su contexto, despojadas de deformaciones y desnaturalizaciones a las que las han sido sometidas por la pasión de los especializados en herejías.

El teólogo más afamado entre los adversarios de Vassula ha creído encontrar en ella la antigua herejía llamada Patripasionismo, de Noet, Epígono, Cleomenes y Praxeas, para los cuales no hay más que una persona, no hay Trinidad.

En el manuscrito original, cuya publicación ha eliminado las referencias para hacer más difícil el control de las acusaciones, el autor da cuatro referencias al texto original inglés según la primera edición anastática: 1, 76; 2, 17; 4,106; (En su texto dactilografiado, el adversario de Vassula siempre cita la primera edición en inglés: una reproducción en offset del manuscrito – no la segunda, ni la ed. tipográfica).

1. El 7 de abril de 1987 (ed. española 1,184) no es el Padre quien habla, lo que por otra parte es bastante raro en Vassula. Es Jesús, como ella y sus lectores siempre han reconocido y como lo indica el contexto.

Lo que ha inducido al autor a confundirse es que algunas veces Vassula llama a Jesús “Padre”, según título dado al Rey Mesías por Isaías 9,10. Y si El es nuestro hermano como hombre, es Padre como Dios, Autor de nuestra existencia misma. Así llama El a sus discípulos: “Hijitos míos” (Jn 13,33). Vassula vive esa relación filial al mismo tiempo que fraternal y esponsal. (,,,)

. En el segundo pasaje denunciado:

El 8 de noviembre de 1987 (ed. española 2,40), el interlocutor divino dice: “Mi Cruz está sobre tí, llévala con amor. Mi Cruz es la puerta hacia la verdadera vida. Abrázala de buena gana. La abnegación y el sufrimiento conducen a un camino divino.”

Pero es Jesús quien habla, está claro, puesto que en el primer párrafo dice: “Yo, tu Jesús.” Entonces ¿por qué atribuirlo al Padre? ¿por qué arrojar sobre Vassula la flecha envenenada del patripasionismo?

3. En el tercer pasaje denunciado (19 septiembre 1991,ed. española 4,245), es Jesús es Jesús quien habla de su Cruz y el contexto es de los más claros. Es Jesús solamente quien habla ese día a lo largo de varias páginas. Lo que ha permitido al inquisidor encontrar la herejía que buscaba, está en las líneas precedentes, donde Jesús se hace eco de Jn 12, 23-25. Evoca el momento en el que anunciaba la venida inminente de su “hora” y donde la voz del Padre venía a glorificarle. Pero es El quien evoca el pasaje, y no el Padre quien habla en todas esas páginas.

4. El acusador ha creído encontrar la atribución errónea de la Pasión al Padre en un cuarto pasaje: 22 de diciembre de 1990 (ed. española 4,116) Efectivamente, en ese pasaje, Vassula oye sucesivamente la voz del Padre, que dice solamente: “Hija mía” después, la del Hijo: “entra en Mis Llagas, come Mi Cuerpo y bebe Mi Sangre…

Comillas, asteriscos y una nota manuscrita a pie de página indican el cambio de interlocutor:

Ahora es el Hijo quien habla” dice la nota.
El teólogo, que ha leído demasiado aprisa, atribuye al Padre lo que dice el Hijo. Tiene sin duda la excusa de trabajar sobre el texto manuscrito. Para asegurar la precisión. Pero debería haber puesto atención al menor detalle para no desfigurar el texto.

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