"Aclaraciones útiles"

Juan 13:34: “Un nuevo mandamiento os doy: que os améis unos a otros, como yo os he amado”.

” El amado discípulo Juan discute el mandamiento del amor en 1 Juan 2:6-11. A primera vista, Juan parece contradecirse aquí. En el versículo 7 dice, “no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo”. No es uno nuevo, sino un antiguo mandamiento. Esto parece muy claro hasta que Juan empieza el versículo 8: “Sin embargo, os escribo un mandamiento nuevo”. En un suspiro dice que no es nuevo; en el siguiente suspiro dice que es nuevo. Es antiguo, pero es nuevo. ¿Qué es este antiguo-pero-nuevo mandamiento?

 

El antiguo mandamiento se encuentra en el tercer libro de Moisés, en  Levítico 19:18: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Nuestro Señor consideró ser éste el segundo más grande mandamiento en la ley (Mateo 22:36-40). Guardar este mandamiento era cumplir todos los mandamientos referentes al hombre del decálogo. Ciertamente, si un hombre realmente ama a su prójimo como a sí mismo, nunca lo mataría, no abusaría de su mujer, no le robaría, no le mentiría o codiciaría lo que le pertenece. Es también un mandamiento muy exigente, porque penetra al centro mismo del egoísmo humano. Demasiadas veces nos amamos mucho más a nosotros mismos de lo que amamos a nuestro prójimo y ponemos nuestros intereses por sobre los del otro.

 

El Señor Jesús reafirmó bellamente el antiguo mandamiento en Mateo 7:12—“Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así haced también vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”. Si bien esta ha sido llamada la Regla de ORO, nunca olvidemos que es una regla ANTIGUA, tan antigua como los 10 Mandamientos, tan antigua como Levítico 19:18. Esa regla ha estado en efecto desde el monte Sinaí hasta el monte Calvario, y en ese momento fue reemplazada por una NUEVA regla.

 

En la víspera de Su muerte en la cruz, el Señor Jesús tomó el antiguo mandamiento y lo hizo enteramente nuevo. Considere Juan 13:34: “Un nuevo mandamiento os doy: que os améis unos a otros, como yo os he amado”.

 

Recuerde las palabras del apóstol Juan, que estaba presente cuando Jesús habló estas palabras (1 Juan 2:6-11). Es evidente que en un sentido este es un nuevo mandamiento, pero que en otro sentido es antiguo. El mandamiento, “que os améis unos a otros”, ciertamente que no es nuevo. Levítico 19:18, un mandamiento dado en los días de Moisés, dice esencialmente lo mismo (compare 2 Juan 5). Pero el Señor Jesús añadió algo que hizo nuevo el antiguo mandamiento—“COMO YO OS HE AMADO”. El nuevo mandamiento contiene una medida de amor totalmente nueva (compare 1 Juan 2:6). El israelita bajo la ley debía amar a su prójimo como a sí mismo—la medida del AMOR PROPIO. El creyente de hoy debe amar a otros como Cristo lo amó a él—la medida de AMOR del CALVARIO.

 

Pongámonos en el lugar de los discípulos que escucharon originalmente estas palabras. Si uno de ellos hubiese preguntado, “pero Señor, ¿cómo nos has amado?” El Señor seguramente le habría respondido algo como lo siguiente, “Si realmente quieres saber cómo te amo, observa lo que haré por ti mañana” (compare Romanos 5:8 y 1 Juan 3:16; 4:9).

 

Para que no lo entendieran mal, el Señor siguió explicando el nuevo mandamiento en Juan 15: “Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (versículos 12-13). El amor más grande que un hombre jamás pueda tener, es poner su vida por su amigo (compare Romanos 5:7), pero Cristo hizo aún algo mucho más grande que eso. Él puso su vida por aquellos que eran sus enemigos (Romanos 5:6-10). El amor del Calvario es mayor que el más grande amor humano. Y el creyente en Cristo ha de manifestar ese mismo tipo de amor. Y para  estas cosas, ¿quién es suficiente?” Cuan agradecidos estamos a nuestro Dios que Él a dado a los creyentes de esta edad el maravilloso don de Su Espíritu, que nos capacita para cumplir este nuevo mandamiento (Juan 14:15-17; y compare con Gálatas 5:22-“el fruto del Espíritu es AMOR”).

 

Al estudiar las epístolas del Nuevo Testamento, no nos sorprende descubrir que aunque aún se nombre el antiguo mandamiento (Efesios 5:33; Romanos 13:9), el gran acento y énfasis está puesto en el nuevo mandamiento. Por ejemplo, Efesios 4:32 enseña que el creyente debe perdonar a otros COMO DIOS LE HA PERDONADO A EL. El versículo no dice, “perdona a otros, tal como quieres que otros te perdonen a ti.” La nueva medida es AMOR CALVARIO, no AMOR PROPIO.”

Fuente:  George Zeller. El NUEVO MANDAMIENTO.

http://www.middletownbiblechurch.org/spanish/dispen/command.htm

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: